Análisis de Steelrising – Una máquina poco engrasada

Analizamos Steelrising, lo nuevo de los creadores de Greedfall, en su versión de PS5. Un juego que arriesga poco y con claras inspiraciones en su planteamiento.

Análisis de Steelrising – Una máquina poco engrasada

2022 es un año en el que la temática soulslike ha vuelto por la puerta grande, ya que los padres del género se han encumbrado con el lanzamiento de Elden Ring, principal candidato a alzarse con el GOTY del curso. Como es habitual, no paran de llegar títulos de corte similar y que imitan en cierta manera la apuesta que inició From Software. Este es precisamente el caso de Steelrising, lo nuevo de los creadores de Greedfall, que tiene muy claras sus inspiraciones jugables.

Durante los últimos días hemos podido realizar el análisis de Steelrising, gracias a una copia proporcionada por Nacon para saber qué tal le ha ido a esta propuesta protagonizada por autómatas en medio de la Revolución Francesa. El resultado es un videojuego que no arriesga en exceso y que cumple con lo justo, por lo que será incapaz de cumplir con las necesidades de los aficionados más férreos del género.

Steelrising en PS5

Steelrising: toda la información

Steelrising
PlataformaPS5, PS4, Xbox Series X|S, Xbox One y PC
Fecha de lanzamiento8 de septiembre de 2022
DesarrolladorSpiders
GéneroSoulslike, rol y acción
IdiomaVoces en inglés y textos en español

Steelrising es lo nuevo del estudio Spiders, responsables de otras obras como Greedfall, para PS5, PS4, Xbox Series X|S, Xbox One y PC. Con su lanzamiento el 8 de septiembre de 2022, ofrece una experiencia soulslike en la que hay que encarnar a Aegis, una autómata al servicio de la reina María Antonieta para combatir a hordas de máquinas despiadas que han perdido el control con tintes de rol y grandes dosis de acción. Cuenta con voces en inglés y textos totalmente traducidos al español.

Experiencia con Steelrising

La sensación que deja Steelrising es que es un quiero y no puedo en un género que tiene grandes apuestas contra las que es difícil competir. Al final, las comparaciones son odiosas y en el sector del videojuego no perdonan, mucho menos en un año en el que ha aterrizado la obra más completa de los últimos años. Por ello, a todos los jugadores que esperen un reto y un juego que pueda recordar esas sensaciones, les resultará simplón y descafeinado. No obstante, puede ser una experiencia óptima para adentrarse en un género exigente y que no perdona errores.

Un soulslike original que se desinfla con el paso del tiempo

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Aegis es la autómata protagonista de Steelrising.

El problema principal al que se enfrenta Steelrising es la enorme afluencia de títulos del género en la actualidad. Eso provoca que se pierda la frescura en una jugabilidad totalmente manida y que ya has visto en decenas de propuestas que han intentado calcar la fórmula de From Software. En esta ocasión, una vez que superas el impacto de su original historia y te embarcas en el viaje para enfrentarte al resto de máquinas que se cruzan en tu camino, se ven todos los patrones que el equipo de Spiders ha ido adquiriendo y adheriendo de otros títulos, con lo que el resultado es un videojuego sin alma. Una máquina poco engrasada y con aceite usado.

La premisa principal es simple: arrasa con lo que veas y generoso no seas. Tomando el control de Aegis, has de enfrentarte a cualquier enemigo que se interponga en tu camino mediante las mecánicas básicas de un soulslike: ataque débil, ataque fuerte, ataque cargado, esquivar, armas de ataque a distancia de uso limitado, salto... Como ves, este tipo de acciones son totalmente comunes a cualquier videojuego del género, por lo que Steelrising no ofrece ningún tipo de aliciente que le aporte identidad propia, menos si se enumeran sus características principales en lo que a la jugabilidad se refiere.

Además, su diseño de niveles no invita a explorar en exceso el mapa, por lo que todo se desarrolla de manera lineal y con una única ruta, lo que limita en muchas ocasiones esas ansias de explorar para ver qué se puede encontrar en una ruta alternativa, centrándose únicamente en dejar ciertos objetos por aquí y por allá para dar una falsa sensación de profundidad. Se trata de un videojuego que se limita a cumplir en todas las vertientes jugables, pero sin destacar en ninguna de ellas.

Una personalización básica que lastra su progresión

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Entre los elementos alquímicos disponibles se pueden ejecutar potentes ataques eléctricos, entre otros.

Otro de los aspectos en los que no termina de arrancar Steelrising es el la personalización de Aegis. Al princpio de la aventura se puede elegir entre diferentes clases, aunque esa decisión no influencia realmente en el modo de afrontar la propuesta, por lo que es un poco indiferente. De este modo, cada vez que se derrota a un enemigo se obtiene experiencia, o las clásicas almas de Dark Souls para que nos entendamos, y en las estaciones de recarga se puede utilizar para aumentar algunos de los atributos de Aegis y que cumplen con los parámetros clásicos de cualquier juego del género.

En este sentido no es tan profundo como un Souls, por lo que se limita al sota, caballo y rey para poder mejorar los atributos principales y definir un estilo de combate muy simple, sin que el jugador tenga un gran intervencionismo a la hora de definir qué aspectos del personaje quiere potenciar en detrimento de otros. Aquí es mucho más fácil alcanzar un equilibrio y eso no es malo, por supuesto, pero puede ser un impedimento para muchos jugadores que estén acostumbrados a un estilo de juego concreto.

En relación a los componetes RPG, tienen cierta influencia en el modo de hacer frente a ciertos enemigos, aunque sinceramente, esperaba algo más en este sentido. En Steelrising existen tres elementos alquímicos: fuego, hielo y electricidad, que pueden utilizarse mediante lanzamiento de objetos o imbuyendo las armas. En ciertas ocasiones es determinante, pero son tan escasas que es una adición fácilmente olvidable y que no marca la diferencia en la experiencia general, por lo que incluso se podría haber evitado.

La dificultad moderada es una buena puerta de entrada a nuevos jugadores

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Steelrising es un juego desafiante, pero se queda lejos de otras propuestas similares.

Vamos con uno de los puntos centrales de cualquier soulslike. ¿Steelrising ofrece un desafío a la altura? No se puede negar que es un juego difícil, pero desde luego está a años luz de las grandes obras del género. Esto puede ser una excelente puerta de entrada para todo aquel que quiera iniciarse en el género con un título algo más asequible, pero puede ser una losa muy pesada para los más experimentados. Además, los jefes de este videojuego son de lo más simples y olvidables, con batallas muy planas y diseños que no les aportan personalidad. Sin duda, uno de los puntos más decepcionantes.

Donde sí que se han esmerado desde Spiders es en conseguir que los niveles tengan más que ofrecer una vez que se hayan superado. De hecho, se incluye un selector de los mismos para poder volver sobre los pasos y explorarlos de nuevo, pudiendo abrir nuevos caminos mediante armas y herramientas que se van adquiriendo durante la aventura. Esto le aporta un componente de profundidad mayor que en el primer impacto y es bastante positivo, ya que no suele ser habitual en este tipo de videojuegos y aporta esa frescura de la que adolece en otros aspectos.

El manejo de Aegis en sí también presenta ciertas dificultades, aunque en esto no se le puede poner una nota negativa. Estamos controlando a una autómata y el comportamiento del personaje es totalmente fiel a lo que se podría esperar de una máquina, por lo que toca adaptarse a su modo de reaccionar y de moverse en combate, del mismo modo que ocurre con los enemigos, aunque en este sentido hay un componente de excesiva imprevisibilidad que hace difícil leer el patrón de movimientos de los mismos.

Gran ambientación con cierto estrépito en lo técnico

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Steelrising tiene una dirección artística soberbia que regala estampas asombrosas.

Lo que más impresiona en el ámbito positivo de Steelrising es su ambientación y su estilo artístico. La recreación de una París decadente, en plena Revolución Francesa y con ese aspecto arquitectónico tan propio de la capital francesa. De hecho, incluso consigue que te intereses por las tareas secundarias para poder seguir a personajes históricos conocidos, saber dónde se ubican, qué hacen y maravillarse con todo lo que el juego ofrece a nivel artístico. Al menos en los momentos de tranquilidad, que son pocos, ya que en los frenéticos el juego demuestra las carencias del bajo presupuesto.

Y esto se traduce en una cantidad ingente de bugs que en muchas ocasiones son de lo más molestos y que empañan mucho la experiencia. Habrá que esperar a diversos parches para poder disfrutar de una versión decente en este sentido. Al menos en el rendimiento se mantiene bastante estable en los 60fps, algo casi indispensable en este tipo de videojuegos. En cuanto al sonido y la banda sonora, son aspectos bastante discretos, por lo que ni el doblaje ni las melodías consiguen destacar, siendo otro de esos aspectos olvidables del juego.

Steelrising en PS5

Conclusiones y nota de Steelrising

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De este modo, Steelrising se presenta como una propuesta curiosa, que sorprende en los primeros compases por su ambientación y planteamiento, pero que no tarda en diluirse con una jugabilidad que ya se ha repetido hasta la saciedad en otros muchos juegos del género. No consigue destacar entre la amalgama de propuestas de corte similar y resulta tedioso y exhasperante en muchos momentos, por lo que no pasará a la historia y será un título que camine de puntillas hasta alcanzar el olvido.

¿Merece la pena Steelrising?
Lo mejor
  • La fórmula Soulslike está bien implementada, por lo que cumple con lo básico de este tipo de videojuegos.
  • El manejo de Aegis, aunque es ciertamente particular, es una delicia. En todo momento se representa a la perfección que es una autómata.
  • La ambientación de París en la Revolución Francesa. Una gozada visual.
Lo peor
  • No inventa nada que no se haya visto antes y es un juego demasiado plano en lo jugable.
  • Sus jefes son totalmente olvidables y no presentan un desafío extremo.
  • Su sistema de progresión hace aguas y no es capaz de mantenerse durante toda la aventura.
ConclusionesSteelrising es uno de los muchos juegos que llegan cada año al mercado que intentan imitar la fórmula de From Software con pequeños ajustes aquí y allá. La mala noticia en esta ocasión es que apenas tiene identidad propia, por lo que su mezcla de elementos no conforma algo realmente atractivo para los jugadores que estén acostumbrados a juegos del mismo corte.

67Sobre 100

Así pues, si estás interesado en hacerte con Steelrising que sea sabiendo lo que te encontrarás entre las calles de una París a la deriva: un videojuego que cumple con lo básico en la fórmula Souls, sin demasiada alma y sustentado en una dificultad que se muestra plana y sin la evolución propia de videojuegos que han pasado a la historia en el género en el que se enfoca. Si eres capaz de pasar por alto estos aspectos, encontrarás un videojuego ciertamente desafiante y divertido.

Este dispositivo ha sido analizado de forma independiente gracias a una cesión por parte de la marca. El artículo contiene enlaces de compra por los que Alfa Beta Juega podría percibir una comisión. Únete al canal de chollos de Alfa Beta Juega para enterarte de las mejores ofertas antes que nadie.

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