Puede que te recuerde a Hollow Knight o a Celeste, pero Constance es un metroidvania capaz de generar su propia identidad. Análisis en PC
Constance es una nueva propuesta metroidvania que bebe de los grandes del género, pero con su propia personalidad
En una industria que parece obsesionada con la escala infinita, los mundos abiertos procedimentales y la fidelidad gráfica que roza lo fotográfico, a veces olvidamos que el videojuego es, ante todo, una forma de expresión humana. El género metroidvania, en particular, ha vivido una saturación tal en la última década que muchos críticos, yo incluido, empezamos a sentir cierto cansancio de género. Hemos recorrido mil castillos góticos, hemos explorado cientos de cuevas alienígenas y hemos perfeccionado el parry hasta el hartazgo. Sin embargo, de vez en cuando, aparece una obra que utiliza los cimientos de este género no para construir un templo a la dificultad, sino un refugio para la reflexión. Ese juego es Constance.
Desarrollado por el estudio alemán bildundtonfabrik, Constance es un proceso creativo que va tejiendo una red capaz de atraparte cada vez más. Es todo un estudio psicológico sobre el agotamiento, la ansiedad y la lucha por mantener la chispa de la inspiración en un mundo que intenta convertir tu pasión en una línea de producción. Si puede o no competir con los grandes del género, te lo cuento en el análisis completo de Constance en su versión de PC.
- Constance: precio, plataformas y dónde comprar
- Un lienzo de realidad en el palacio de la mente
- Valoración final de Constance
Constance: precio, plataformas y dónde comprar
| Constance | |
|---|---|
| Plataforma | PC |
| Plataforma analizada | PC |
| Fecha de lanzamiento | 24 de noviembre de 2025 |
| Desarrollador | bildundtonfabrik |
| Género | Metroidvania |
| Idioma | Textos en español |
El pasado 24 de noviembre de 2025, el panorama de los títulos independientes se vio enriquecido con el lanzamiento de Constance, una obra que utiliza los cimientos del género metroidvania para explorar los rincones más profundos del agotamiento creativo. Desarrollado por el estudio alemán bildundtonfabrik, este título aterriza con fuerza en PC, plataforma que hemos utilizado para realizar este análisis y donde el juego despliega todo su potencial técnico y artístico.
A diferencia de otras propuestas que levantan barreras idiomáticas, Constance llega totalmente accesible para el público hispanohablante al contar con textos en español, un detalle que facilita enormemente la inmersión en su compleja y emocional narrativa. El resultado es una experiencia redonda que combina la exigencia mecánica de las plataformas con un mensaje maduro y necesario, consolidándose como uno de los lanzamientos más personales y cuidados del año para los amantes de la exploración y el arte.
Un lienzo de realidad en el palacio de la mente
La premisa de Constance es tan sencilla como desgarradora. Encarnamos a Constance, una diseñadora gráfica y artista digital que se encuentra en el punto de ruptura. La narrativa del juego se divide en dos planos que se entrelazan de forma magistral. Por un lado, tenemos los segmentos de la "Realidad", donde el juego nos obliga a realizar tareas mundanas: editar vídeos, retocar logotipos, responder correos electrónicos de clientes exigentes y atender llamadas que nunca parecen terminar. Estos momentos están despojados de la épica del combate; son ejercicios de monotonía que logran transmitir al jugador esa sensación de "asfixia creativa" que precede al colapso.
Sin embargo, el núcleo del juego ocurre en el "Mundo Interior", una representación surrealista, colorida y decadente de la psique de Constance. Aquí es donde el juego se transforma en un metroidvania de manual, pero con una identidad visual que corta la respiración. Este mundo es un palacio mental que se está desmoronando, donde tus miedos se materializan en máquinas opresivas y tus traumas en jefes finales que no son solo obstáculos mecánicos, sino nudos emocionales que debes desatar. Es, en esencia, un Celeste que ha decidido abrazar la estructura de Hollow Knight, pero cambiando el aguijón por un pincel.
La pincelada como extensión del cuerpo

El arma principal es un pincel.
Si algo define la jugabilidad de Constance es la fluidez. En un metroidvania, el movimiento lo es todo, y btf ha logrado algo que muy pocos estudios consiguen en su primer intento: que el mando desaparezca. El arma principal de Constance es un pincel mágico que gotea una pintura lavanda eterna. Este pincel no solo sirve para golpear a los enemigos con una contundencia física envidiable, ya que cada golpe tiene un hitstop perfectamente calibrado que te hace sentir el impacto, sino que es tu principal herramienta de navegación.
La mecánica estrella es la capacidad de convertirte en pintura. Constance puede lanzarse hacia adelante, transformándose en un trazo fluido que atraviesa enemigos y peligros sin recibir daño. Pero no se queda en un simple dash. Puedes usar la pintura para entrar en paredes y escalar secciones que antes eran inaccesibles, o rebotar sobre superficies espinosas como si estuvieras haciendo un pogo con el pincel. A medida que avanzas y desbloqueas nuevas técnicas, el juego te exige encadenar estas habilidades en secuencias de plataformas que rozan la danza.

Los niveles diseñados a mano son una gozada.
Hay una elegancia intrínseca en cómo Constance se mueve por la pantalla. Cuando dominas el sistema de "Inspiraciones" (el equivalente a los amuletos de Hollow Knight), puedes personalizar tu estilo de juego para que tus habilidades de movimiento también generen daño o te curen. El diseño de niveles está pensado para que te sientas como un acróbata, un artista que está pintando su propio camino a través del caos.
La banda sonora es el otro pilar que sostiene esta obra. En los momentos de la Realidad, la música es mínima, casi ambiental, dejando que el sonido de las teclas y el zumbido de los ordenadores cree esa atmósfera de oficina tan reconocible. Pero en el Mundo Interior, la orquestación estalla. Los temas de los jefes son épicos y tensos, mientras que la música de exploración en biomas más tranquilos tiene una cualidad melancólica que te invita a detenerte y simplemente mirar el paisaje. Es una banda sonora que entiende perfectamente los picos y valles emocionales de la historia.
La estética del caos creativo en un lienzo de dificultad

Los enemigos son de lo más originales.
Visualmente, Constance es una de las propuestas más potentes de 2025. Todo en el juego ha sido dibujado a mano, y se nota. Hay una calidez en las animaciones y una expresividad en los fondos que los píxeles o los modelos 3D simplemente no pueden replicar. Cada bioma representa una faceta de la salud mental de nuestra protagonista: desde el Carnaval Caótico, con sus colores ambarinos que ocultan una profunda inestabilidad, hasta las Bóvedas Evanescentes, donde el diseño se vuelve más geométrico y frío.
Lo más fascinante es el diseño de enemigos. Muchos de ellos son representaciones corrompidas de objetos de oficina como teléfonos que te persiguen, monitores que disparan ráfagas de datos, o figuras que recuerdan a esos jefes que no aceptan un "no" por respuesta. Hay una carga simbólica en cada encuentro. Los jefes finales, por su parte, son auténticos espectáculos. No se limitan a tener barras de vida inmensas; cada combate es una lección de diseño que combina puzles de plataformas con combate de precisión. Recuerdo especialmente un enfrentamiento contra una profesora de violín espectral; el combate no era solo esquivar ataques, era una coreografía que evocaba el trauma de la exigencia desmedida en la infancia.

Hay fases de plataformeo realmente desafiantes.
Por otro lado, uno de los mayores aciertos de Constance es cómo gestiona la frustración. Al tratarse de un juego sobre el burnout, sería contraproducente que el sistema de muerte fuera tan punitivo que hiciera que el jugador quisiera abandonar. btf ha optado por un enfoque brillante: cuando mueres, no pierdes tu moneda ni tu progreso. Tienes dos opciones: reaparecer en el último santuario de curación o reintentar el desafío en la misma habitación donde caíste. Si eliges lo segundo, los enemigos serán más fuertes, pero el juego te permite mantener el ritmo.
Esto no significa que el juego sea fácil. Lejos de eso. Los desafíos de plataformas opcionales me han recordado a los momentos más intensos de Celeste, exigiendo una precisión de píxel y una coordinación que pondrá a prueba tus reflejos. Pero el juego siempre te respeta. Nunca sientes que una muerte es injusta; siempre es una oportunidad para aprender la "pincelada" correcta.
Combatiendo en un género abarrotado

Constance entra en el Olimpo de los metroidvania.
¿Tiene fallos Constance? Por supuesto. La estructura narrativa, al ser no lineal (puedes recolectar las cuatro "Lágrimas" de memoria en casi cualquier orden tras el primer jefe), hace que a veces el crecimiento del personaje se sienta un poco fragmentado. En ocasiones, puedes perder el hilo de por qué estás en una zona específica más allá de "conseguir el siguiente poder". Además, el sistema de menú OSD y el mapa, aunque funcionales, no son tan intuitivos como los de los grandes referentes del género, lo que puede causar pequeñas confusiones en las primeras horas de exploración.
Sin embargo, estos son detalles menores comparados con el logro emocional que representa el juego. En un año donde Hollow Knight: Silksong finalmente ha llegado para dominar el género, Constance no intenta competir con él en tamaño o complejidad. En lugar de eso, ofrece una experiencia más íntima, más corta (unas 10-15 horas para el 100%) y, en muchos sentidos, más necesaria.
+ Pros
- Jugabilidad ultrafluida.
- Arte dibujado a mano.
- Dificultad equilibrada.
- Transmite un gran mensaje...
- Contras
- ...aunque con una narrativa fragmentada.
- El mapa y los menús son mejorables.
- La duración puede quedarse algo corta.

Valoración final de Constance

Terminar Constance es como salir de una sesión de terapia particularmente productiva. El final, que no destriparé, es uno de esos momentos de "beso del chef" que cierra perfectamente el arco de sanación de la protagonista. No te da soluciones mágicas para el estrés o la depresión, pero te valida. Te dice que está bien estar cansado, que está bien fallar y que, a veces, la única forma de avanzar es dejar de intentar ser perfecto.
Constance es un recordatorio de que los videojuegos pueden ser una herramienta de empatía. Es un juego que entiende que el verdadero monstruo no es un dragón en una cueva, sino esa voz interna que te dice que no eres lo suficientemente bueno. Si buscas un metroidvania con un control exquisito, un arte que parece vivo y una historia que te tocará el corazón, no busques más. Constance es, sin duda alguna, una de las joyas imprescindibles de 2025.