Análisis de The Chant - Un terror de otra época

Analizamos The Chant en su versión de PS5, un juego de terror que intenta innovar, pero que llega generación y media tarde.

Análisis de The Chant - Un terror de otra época

El año pasado, Plaion (antigua Koch Media) presentaba en sociedad Prime Matter, una nueva marca mediante la cual se lanzaban a la creación de videojuegos, toda vez que la compañía había sido una de las editoras más conocidas y demandadas del mercado. En esa presentación se dio a conocer The Chant, entre otros muchos juegos, que proponía una aventura de terror centrada en un retiro espiritual que guardan infinidad de secretos, a cada cual más perturbador.

La premisa, sobre el papel, resulta de lo más atractiva, ya que no son muchos los juegos de terror que se atrevan a adentrarse en un entorno tan atípico para este tipo de títulos. De este modo, The Chant es capaz de generar expectación, aunque se va diluyendo como un azucarillo en el agua con el paso de las horas, donde se le presumen costuras que parecían haber quedado atrás en el sector. Aquí va nuestro análisis de The Chant, el enésimo juego que se queda en un quiero y no puedo con buenas ideas, pero terriblemente mal ejecutadas.

The Chant: toda la información

The Chant
PlataformaPS5, Xbox Series X y PC
Fecha de lanzamiento3 de noviembre de 2022
DesarrolladorBrass Token
GéneroTerror
IdiomaVoces en inglés y textos en español

The Chant es el primer videojuego del estudio Brass Token, incluido en el programa Prime Matter de Plaion. En él, el jugador acompaña a Jess, una joven que se siente perdida en la vida y que acude a un refugio espiritual para tratar de encontrar su camino. Con su lanzamiento el 3 de noviembre de 2022 para PS5, Xbox Series X y PC, The Chant es un videojuego de terror que recuerda al cine de los 70 y que bebe de algunos videojuegos del género de los años 90. En cuanto al idioma, está disponible con voces en inglés y textos en español.

Experiencia con The Chant

La experiencia general con The Chant es bastante tosca, hay que ser sinceros. El manejo del juego en líneas generales es ciertamente torpe y no favorece la tensión que hay que tener en este tipo de videojuegos. Se nota a la legua que es la primera apuesta del estudio, a pesar de contar con veteranos del sector de grandes compañías, pero han pagado la novatada en ese sentido. Todo lo que se experimenta en The Chant respira serie B por los cuatro costados y eso para un título que ha llegado en un momento complicado del calendario, es casi una sentencia. Hay ciertas ideas que resultan llamativas e interesantes en su propuesta, pero no terminan de arrancar o explorarse como se debiera, por lo que se quedan en prácticamente nada. Un inicio poco prometedor para Brass Token, que necesitarán dar un golpe sobre la mesa con su próximo proyecto, si es que llega a existir.

Una apuesta por el terror básico, pero efectivo

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Aunque cuenta con algunos puzles, son bastante sencillos y no suponen un reto.

Centrémonos primero en el aspecto fundamental de un videojuego como The Chant. ¿Cumple con los parámetros básicos de un título de terror? ¿Consigue generar esa atmósfera capaz de encandilar a los amantes del género? La segunda pregunta podría responderse con un sí, ya que la ambientación del juego es uno de sus grandes puntos positivos, ya que arriesga en los entornos y no se centran en los típicos escenarios que acostumbramos a presenciar en un videojuego de este estilo. Sin embargo, su premisa argumental resulta casi ridícula y anecdótica, introduciendo muchos elementos y preguntas cuya resolución no es satisfactoria.

En medio de toda la aventura hay ciertos momentos de auténtico terror survival horror y esos sustos que te pueden hacer saltar del asiento, pero el elemento fundamental es el terror psicológico. Y con ello vemos una de esas ideas interesantes que propone Brass Token, pero que se quedan en tierra de nadie. La protagonista cuenta con tres medidores durante todo el juego y uno de ellos es la mente. Si ese medidor baja a un punto crítico, sufrirá ataques de pánico que afectan de manera directa a la jugabilidad: todo se vuelve borroso y en blanco y negro, por lo que hay que buscar un lugar seguro sobre el que resguarecerse y poder tranquilizarse.

La pena en este sentido es que no se utiliza todo lo que debería y en ocasiones es difícil que sea un elemento que cambie la dinámica del juego, ya sea porque no hay instantes que lo provoquen o porque siempre se tiene una alternativa para evitar que esa barra de mente acabe descendiendo lo suficiente, ya que la exploración es bastante simplona y suelen incluirse elementos por todo el mapa capaces de aumentar los diferentes medidores. De hecho, con el único que funciona realmente es con el de decisiones, ya que sí que influencia en la historia el tipo de elecciones que se hacen, habiendo hasta tres finales diferentes del juego.

El uso de sus mecánicas no encaja con su ambientación

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La protagonista de The Chant puede fabricar armas rudimentarias para enfrentarse a enemigos.

Este sabor amargo también se traslada a sus mecánicas principales, que dan la sensación de estar poco maduradas y que nacen de ideas que quedaron desfasadas hace, al menos, generación y media. El combate es básico y torpe, por lo que Jess puede fabricar ciertas "armas" por llamarlas de algún modo para combatir a los diferentes enemigos, monstruos, insectos y espíritus que la acechan a lo largo de la aventura. Sin embargo, es fácil pillar el timing, ya que están bastante limitados en animaciones y no suponen una enorme amenaza. Cuando se pierde el factor sorpresa con el primero, todos los siguientes siguen el mismo patrón.

Algo similar ocurre con los rompecabezas, que intentan emular a otros grandes juegos del género como los primeros Resident Evil o Sileny Hill: encuentra un objeto que encaja en cierto mecanismo, coge una llave que abre esta puerta, activa el fusible que te bloquea el camino... El problema es que en las dos sagas mencionadas, el diseño de niveles era fantástico y encajaba perfectamente con la ambientación de los títulos en cuestión, algo que se siente ciertamente forzado en The Chant.

No hay mucha complicación en la elaboración de los puzles y se pierde ese sentimiento de agobio de estar dando vueltas por las estancias buscando algo con lo que resolverlo, mientras temes que te puedan atacar a cada paso que das. Esa atmósfera que hizo triunfar a los videojuegos en los años 90 no se respira en The Chant, que si innova en su ubicación y en su premisa, también debería hacerlo en las mecánicas para que encajaran con lo que pretende, en lugar de ser un calco mal trasladado de unas mecánicas que ya forman parte del pasado.

Técnicamente es pobre para ser un juego de nueva generación

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Los personajes de The Chant cuentan con un buen acabado, aunque en movimiento se ven costuras técnicas.

Sin embargo, donde probablemente más decepciona el trabajo del equipo de Brass Token con The Chant es en el terreno técnico. Hemos visto muchos juegos con peores gráficos, de eso no cabe duda, pero el problema de este es que se ha vendido como una propuesta de nueva generación, ya que no se lanza en PS4 y Xbox One. De este modo, sus texturas irregulares y sus pobres animaciones resultan más llamativas, dado que cabría esperar mucho más de un proyecto que ha prescindido de un gran parque de consolas para sacar el máximo rendimiento de las consolas de nueva generación.

Si bien es un juego bastante estable en el rendimiento, pues no desciende de los 60fps, su aspecto en líneas generales no se puede considerar como un salto esperado en la nueva generación. También hay que tener en cuenta que The Chant ha sido desarrollado únicamente por un equipo formado por 19 personas, con lo que tampoco se les puede exigir llegar a la calidad superlativa de God of War Ragnarok, por ejemplo. Sin embargo, hay detalles en las animaciones, las texturas, la distancia de dibujado y la construcción de niveles que dejan a la vista diversas costuras que le restan el brillante trabajo realizado a nivel artístico para conseguir esa ambientación que alabábamos al principio de este análisis.

Conclusiones y nota de The Chant

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En definitiva, The Chant es un juego decente, pero que no se labrará un nombre en el mundo de los videojuegos. Se trata de un AA que aprueba de refilón y que se une a la enorme lista de tantos juegos de serie B que llegan al año y de los que cuesta recordar el nombre en unos meses. Aunque sus ideas resultaban prometedoras y cuenta con detalles de lo más interesantes, la ejecución resulta pésima en muchos aspectos y un jarro de agua fría para quienes esperaran encontrar un juego de terror a la altura.

+ Pros

  • Buena ambientación de terror.
  • Muy estable en su rendimiento.
  • Decente variedad de enemigos.

- Contras

  • Historia precipitada y sin grandes alicientes.
  • Mecánicas desfasadas que no están bien ejecutadas.
  • No hay grandes momentos de terror.
  • No luce como un juego de nueva generación.
67Sobre 100

Así pues, la conclusión que nos deja The Chant es bastante amarga, por lo que se queda con el sello de suficiente, según nuestro sistema de puntuación. Habrá que esperar para ver cuál es el nuevo trabajo que sale de las mentes del equipo de Brass Token, pero esta primera aventura ha resultado infructuosa en sus pretensiones.

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