Así de sorprendente sería Gollum si fuese un personaje de los libros de Stephen King
Descubre cómo sería Gollum si fuese un personaje aterrador de Stephen King.
Uno de los personajes más reconocibles de El Señor de los Anillos es Gollum. Creado por J.R.R. Tolkien, Gollum fue un hobbit llamado Sméagol en su origen, pero fue corrompido por el Anillo Único y se convirtió en una criatura retorcida que acabó volviéndose loca por su obsesión del anillo. Gollum es conocido por su peculiar manera de hablar, a menudo refiriéndose a sí mismo en tercera persona. Es un personaje que es capaz de provocar al mismo tiempo miedo y compasión. Su obsesión por el Anillo lo lleva a seguir a Frodo Bolsón y Sam Gamyi durante su viaje para destruir el Anillo en el Monte del Destino.
Descubre cómo sería Gollum si fuese un personaje aterrador de Stephen King
Antes de la trilogía de Peter Jackson tan popular en el cine, Gollum apareció en adaptaciones anteriores, incluidas algunas de la época en que Whelan creó su propia interpretación. Esto incluye las dibujos animados de El Hobbit y El retorno del rey, en los que Gollum fue interpretado por Brother Theodore, y la película animada de Ralph Bakshi de El señor de los anillos en la que Peter Woodthorpe prestó su voz.
GOLLUM (1979)
— Michael Whelan (@whelanmichael) October 29, 2023
A sketch done for my amusement on a scrap of illustration board, painted with acrylic paint left over from another assignment.https://t.co/dl8j3aQHsH pic.twitter.com/JQ5XfMygWw
Gollum ya ha tenido numerosas adaptaciones, pero la más reconocible es la que hizo Andy Serkis en las trilogías El Señor de los Anillos y El Hobbit de Peter Jackson. Ahora, Gollum ha tenido un sorprende rediseño que lo imagina como si hubiese salido de alguna historia de terror escrita por Stephen King. La persona que se encarga de hacer las portadas de los libros de Stephen King, Michael Whelan, ha compartido su propia interpretación de Gollum.
En la historia original, Tolkien describe a Gollum como una criatura que solo vive en una cueva, y que con el paso de los años, sus ojos se adaptaron a la oscuridad en la que se acostumbró a estar. El escritor hizo que los ojos de Gollum se convirtiesen en una especie de lámparas. Esta cualidad física es una que la interpretación de Whelan capta a la perfección.