El exorcista fue prohibida en el Reino Unido por esta razón
Durante más de una década, el Reino Unido prohibió la circulación del formato VHS de “El exorcista”

Desde su estreno, El exorcista ha sido objeto de controversia. Mientras los grupos religiosos la tildaron de inmoral, la reacción de la audiencia abarcó desde vómitos hasta desmayos en las salas de cine. Si bien en la actualidad puede no parecerlo, es una película demasiado aterradora. Su historia generó polémica incluso antes de llegar a la pantalla grande en 1973 y aunque el intento de lograr su prohibición no rindió frutos en Estados Unidos, el Reino Unido respondió al llamado de censurar su reproducción.
Una inicio que provocó indignación

Una película que era demasiado para la época
La adaptación al mundo del cine de la novela homónima escrita por William Peter Blatty es, actualmente, una de las mejores películas de terror de HBO Max. Sin embargo, la historia de una madre intentando salvar la vida de su hija poseída por una misteriosa entidad no siempre fue aceptada, de hecho, generó una implacable tormenta.
De acuerdo a los propietarios de las salas de cine, casi todas las proyecciones terminaban con personas desmayadas, huidas estrepitosas y niños que salían de las funciones asegurando que estaban poseídos. Las ambulancias permanecían atentas a las llamadas y el caos iba creciendo conforme pasaba el tiempo.
El revuelo causado terminó desencadenando denuncias tanto de las organizaciones religiosas, como de los ciudadanos de Hattiesburg y Boston, incluso, se presentó una solicitud de prohibición frente a la Corte Suprema de los Estados Unidos, la cual fue denegada.
Del éxito a la prohibición
Tres meses después de su estreno, la producción trasciende las fronteras norteamericanas, junto con las noticias que hablaban respecto a su monstruosidad. A diferencia de lo que se esperaba, el público no mostró reacción adversa, todo lo contrario, en Reino Unido las personas hacían inmensas filas para saciar su curiosidad.
Sin embargo, en algunas plataformas que ofrecen noticias sobre el cine aún podemos encontrar los detalles respecto a la decisión de la Junta Británica de Clasificación de Películas de permitir la reproducción en estricto certificado “X”. De esta forma, a diferencia de la calificación norteamericana “R”, la producción podía ser estrenada en formato original, pero estaba limitada la entrada a las salas de niños, incluso acompañados de sus padres o tutores.
La negación a una publicación en formato de video VHS
Si bien la medida tomada por el ente sirvió para frenar la reacción sensacionalista, los llamados al boicot siguieron formando parte de sus inicios. En 1978, los detractores intentan ampararse en la Ley de Protección de Niños, alegando malos tratos hacia su protagonista, Linda Blair.
Ante la cercanía con la censura nacional, el BBFC negó la certificación a la publicación de su vídeo casero, una traba bastante considerable teniendo en cuenta la aprobación de la Ley de Grabaciones de Vídeo.
De acuerdo a la nueva legislación, incluso las producciones que obtuvieron clasificación para su reproducción en cine, tenían que contar con la certificación al momento de cambiar al formato VHS. La negativa de Warner Bros., de adquirir dos certificados, frente a tanta controversia, supuso un duro golpe para el creciente éxito del filme.
Censurada durante 11 años

El exorcista se mantiene como una de las películas que más indignación ha provocado debido a su polémico contenido
Completar la tarea de reclasificar El exorcista tomó alrededor de cuatro años. Aunque existía polémica y rechazo hacia el contenido, no había nada que sobrepasara los límites de la clasificación “18”.
De acuerdo a las declaraciones de James Ferman, director del organismo en ese momento, fueron claras, la Junta cuestionaba si la obra era idónea para verla en casa donde se minimiza el control sobre la edad de la audiencia, un argumento basado en las múltiples molestias generadas en la audiencia joven que acudió a las proyecciones, sobre todo, en las niñas. Después de largos debates, la conclusión final fue que ninguna clasificación era suficiente para proteger a los niños.
Gracias a ello, a pesar de haber estado disponible durante siete años en los estantes de los diferentes establecimientos comerciales, el BBFC emitió la orden de detener la circulación del formato vídeo, una prohibición que se mantuvo a lo largo de 11 años.
En definitiva, El exorcista se mantiene como una de las películas que más indignación ha provocado debido a su polémico contenido. La decisión del Reino Unido de censurar su circulación en VHS estuvo bien justificada. Más allá de las denuncias de los grupos religiosos, estaba en juego el impacto que tenía en la audiencia joven, ya que, incluso los espectadores adultos, mostraron reacciones físicas y psicológicas. Si bien fue exhibida en los cines, la prohibición del formato casero limitó el nivel de alcance.