Esta es una de mis películas favoritas de terror del 2025 y tiene 97% en Rotten Tomatoes
Un musical que no se siente como un musical

En un panorama cinematográfico a menudo saturado de secuelas y fórmulas predecibles, de vez en cuando surge una propuesta que lo sacude todo e inmediatamente está en boca de todos. Este es el caso de Los pecadores, la nueva y audaz película del director Ryan Coogler.
Sin duda, ha sido una de las películas más elogiadas de lo que va de año, con una calificación casi perfecta en Rotten Tomatoes y, de hecho, también se trata de una de mis películas favoritas, sorprendentemente.
¿De qué trata Los Pecadores?

La trama de Los Pecadores es rica, oscura y sumamente interesante
La película nos sumerge en el corazón del Delta del Misisipi durante los años treinta, un territorio tan fértil para el blues como para el misterio y la superstición, y así pues, la trama se inspira directamente en la leyenda de Robert Johnson, uno de los músicos más influyentes de la historia de quien se dice que vendió su alma al diablo en un cruce de caminos a cambio de un talento sobrehumano con la guitarra.
La cinta explora esta confrontación entre lo profano y lo sagrado, presentando al blues como "la música del diablo", un arte nacido en garitos nocturnos que choca frontalmente con el fervor religioso de la época.
La historia sigue a dos hermanos gemelos, Smoke y Stack, ambos interpretados por Michael B. Jordan cuyas vidas se ven arrastradas por esta dualidad. Uno, un músico con una ambición desmedida, se adentra en un mundo oscuro de pactos ocultos y seres sobrenaturales que acechan en la noche. Sin embargo, el tramo final de la película nos tiene una sorpresa que nos invita a reflexionar...
Una historia que resuena con fuerza

“Si sigues bailando con el diablo un día te perseguirá hasta tu casa”
Lo que hace que Sinners sea una película tan especial es que no se conforma con ser un simple relato de terror, ya que si bien la cinta utiliza el pacto con el diablo, un arquetipo clásico en el género, el filme se encarga de explorar temas mucho más profundos.
Los Pecadores habla de la desesperación, de la ambición y de hasta dónde estamos dispuestos a llegar para escapar de nuestro destino. La ambientación en el sur de la era Jim Crow no es casual, pues, nos da a entender que el verdadero terror de la película no siempre proviene de la entidad sobrenatural, sino de la opresión y la injusticia social que viven los personajes.
Es una obra con una increíble profundidad, que utiliza lo fantástico para hablar de heridas históricas y del poder del arte como vía de salvación y condena.
Una experiencia que desafía los géneros

Aquí la música es un personaje más
Debo admitir que nunca he sido una persona de musicales, siendo sincero, usualmente los evito a toda costa. La idea de que los personajes interrumpan una escena para ponerse a cantar suele sacarme por completo de la historia.
Sin embargo, Los pecadores ha sido completamente diferente, ya que aquí la música no es un adorno, es en realidad el alma de la narración y el mismísimo lenguaje del diablo.
La increíble combinación del blues más puro con las raíces de la música afroamericana crea una atmósfera opresiva y cautivadora. La trama fue tan increíble que la música, lejos de estorbar, se convirtió en una de mis partes favoritas, funcionando como un personaje más.
El trabajo de Ryan Coogler en la dirección es impecable, creando un mundo tangible y aterrador. Por otro lado, la doble actuación de Michael B. Jordan es sencillamente espectacular, mostrando dos caras de una misma moneda con una convicción abrumadora.
Pero eso sí, también se ha de mencionar que si bien es una experiencia visual y sonora casi perfecta, su ritmo decae ligeramente en su tramo intermedio, donde la trama se vuelve un poco repetitiva antes de su explosivo acto final.
A pesar de ello, el viaje a las tinieblas que propone es tan potente que sus virtudes eclipsan por completo sus escasos defectos. En especial, la versión diferente de Max.