Mi vecino Totoro tiene una secuela que muy pocas personas han visto
Una de las películas más conocidas de Studio Ghibli sí cuenta con una secuela, aunque es probable que nunca la veas
Mi vecino Totoro es una de las mejores películas de Studio Ghibli, un filme dulce y tierno, pero que a su vez tiene capas oscuras y llenas de matices. Es una película de cómo la fantasía ayuda a los niños a afrontar los momentos difíciles, y al mismo tiempo, es uno de los dramas de guerra más desgarradores plasmado en la hermosa animación que caracteriza al estudio.
La historia de Mi vecino Totoro sigue a dos hermanas que se mudan a una zona rural de Japón cuando su madre enferma gravemente. Mientras su padre está fuera para pasar tiempo con su madre, las dos niñas viven aventuras mágicas con los espíritus del bosque. La película, con una historia conmovedora y una estética visual impresionante que plantea un poderoso mensaje, fue todo un éxito, y además, le dio al estudio su mascota Totoro.
Y como es costumbre de Studio Ghibli, nunca hicieron una secuela de Mi vecino Totoro. Aunque, en realidad, sí existe una secuela de Totoro, pero se trata de un cortometraje llamado Mei y el Gatobús, pero el problema es que probablemente nunca tengas la oportunidad de verlo.
La secuela se exhibe exclusivamente en el Parque y Museo Ghibli

La secuela de la legendaria película de Studio Ghibli es un Santo Grial
El cortometraje se centra en el personaje Mei Kusakabe de la película original y en las aventuras que vive con Gatobús y otros vehículos con temática felina. Muchos de los actores que prestaron su voz volvieron, e incluso el propio Hayao Miyazaki interpretó la voz de uno de los personajes.
Solo se ha proyectado dos veces fuera de Japón. Una de ellas en Estados Unidos, en una recaudación de fondos para la diabetes juvenil. Y recientemente, en 2024, en una proyección especial durante el Festival de Cine de Cannes.
Sin embargo, dejando de lado estas excepciones, Mei y el Gatobús forma parte del selecto grupo de diez cortometrajes que se produjeron exclusivamente para el Museo Ghibli que se encuentra en Mitaka, Japón, y que como ya señalamos, casi nunca se proyectan fuera del museo o del Parque Ghibli.
E incluso si visitas el parque, debes tener suerte para verlo, ya que los cortometrajes se proyectan de forma rotativa, por lo que existe una posibilidad de 1/10 de que te toque ver este corto.
Studio Ghibli tiene una larga historia con los cortometrajes

Mei y el Gatobús es uno de los mejores cortos de Studio Ghibli
A pesar de que Miyazaki comenzó en televisión con programas icónicos e influyentes, el estudio siempre ha producido cortometrajes, así como algunos videos musicales. De hecho, uno de ellos le ayudó a Miyazaki a superar el bloqueo del escritor mientras hacía La princesa Mononoke (1997).
Los cortometrajes han sido una parte importante en la historia de Ghibli, tanto así que gracias a ellos, casi, podríamos atribuirle la existencia de la galardonada película El Niño y la garza (2023), ganadora del premio Oscar y del primer Globo de Oro del estudio. Y si bien Miyazaki anunció su retiro en 2013, le convenció de volver a trabajar para hacer el cortometraje Boro the Caterpillar, a partir de una idea que tuvo en 1995 y que quería convertir en un largometraje.
No solo fue el corto responsable de reavivar la chispa narrativa de Miyazaki una vez más, sino que también se trata de la primera muestra del director en tener un personaje principal animado por computadora.
Y sin duda, una de las mayores ventajas de que estos cortos se produzcan y se exhiban de forma exclusiva en el Museo Ghibli, es que no deben preocuparse por los resultados de la taquilla o porque sean obras atractivas para el público masivo, por lo que pueden ser tan extraños y esotéricos como quieran, lo que le da un gran toque especial.
Además, también es una buena forma de hacer que el Parque Ghibli se convierta en un lugar peculiar, diferente e interesante. Alejándose de la línea de los parques temáticos de otros lugares.