Nicolas Cage llevó a la quiebra a un estudio famoso después de un fracaso en taquilla
A pesar de su talento, Nicolas Cage saboreó el amargo sabor de la derrota y arrastró a otros en el proceso
En definitiva, Astroboy es uno de los personajes japoneses más influyentes, al punto de convertirse en una de las figuras de anime más caras de la historia. De hecho, se considera la pieza clave en el origen de los mechas, mangas y animes shonen modernos. Sin embargo, esto no le alcanzó para alcanzar el éxito en el intento de importarlo a la pantalla grande.
En 2009, David Bowers llevó a la pantalla la adaptación cinematográfica de una de las obras maestras de Osamu Tezuka. Sin embargo, aunque hablamos de uno de los manga más influyentes de la cultura pop japonesa, y contó con un reparto de estrellas en el que se incluye a Nicolas Cage, la película de Astro Boy no cubrió las expectativas.
Imagi Animation Studios asumió el desafío de crear un filme completamente animado por computadora. Desafortunadamente, para todos los involucrados, fue un fracaso rotundo, al punto de llevar al estudio al fondo del abismo.
El fin de una racha

Una de las caricaturas más queridas de todas, no tuvo el resultado esperado
Imagi Animation Studios nació en Hong Kong en 2000. En menos de un año, el estudio produjo su primer proyecto relevante: Zentrix (2001). El éxito alcanzado con la miniserie en torno a OmicronPsy, un robot que decide rebelarse contra los humanos, motivó a la empresa a acordar con Warner Bros. la distribución de tres producciones.
La primera de ellas fue Tortugas Ninja jóvenes mutantes (2007), la cual se convirtió en todo un acierto. De esta forma, no dudaron en encaminarse hacia el siguiente proyecto: Astro Boy. Bajo la dirección de David Bowers, se le dio luz verde para empezar con un presupuesto de 65 millones de dólares y un reparto estelar encabezado por Nicolas Cage y Freddie Highmore, asimismo, prestaron sus voces los talentosos Bill Nighy y Donald Sutherland.
El fracaso de Astro Boy se llevó todo a su paso
El estudio no fue el único perjudicado, pues, su director también sufrió las consecuencias del fracaso. En 2006, Bowers trabajó como codirector de Ratónpolis, la producción catalogada como una de las mejores películas de Dreamworks, al menos en lo que concierne a animación con plastilina. Sin embargo, perdió relevancia a partir de lo sucedido con Astro Boy.
Pero eso no es todo, desde entonces, el trabajo de Bowers ha sido limitado. Únicamente ha conseguido participar en la saga El Diario de Greg.
Por otra parte, Astro Boy supuso una pérdida económica bastante elevada, ya que apenas consiguió recaudar 42 millones de dólares en taquilla, a pesar de su esperado estreno en octubre de 2009.
Si bien es posible la existencia de otros factores, todo indica que la película fue la responsable de prematuro cierre de Imagi Animation Studios. En 2010, el estudio anunció oficialmente su quiebra.
¿Por qué Astro Boy fracasó?

Los cambios no fueron del todo bien recibidos por los fans
Sin duda, el principal error de la producción radica en los numerosos cambios ejecutados sobre la historia original. La modificación del material impidió replicar la esencia que define a la obra de Osamu Tezuka.
Aunque la intención de Bowers de ofrecer una trama mucho más universal fue buena, los seguidores del manga y la crítica especializada, no fueron receptivos a la idea de cambiar los nombres de los personajes a fin de adaptarlos a la audiencia americana. Pero, ver a Tobio, Umataro Tenma y el Dr. Ochanomizu convertidos en Toby, Bill Tenma y el Dr. Elefun, respectivamente, no fue la peor parte.
A diferencia del material original, la animación no está ambientada en el Japón del siglo XXI, en su lugar, nos traslada a un entorno postapocalíptico. De esta forma, nuestros personajes favoritos habitan en la Ciudad Metro, una especie de isla flotante que emerge sobre una superficie contaminada.
Cuando los cambios son mínimos y con el propósito de mejorar la trama, suelen tener un efecto positivo, pero cuando alteran todo lo que hemos conocido, el resultado puede ser uno como este.