¿SABÍAS QUE… EA creó un original juego de realidad aumentada en 2001?

¿SABÍAS QUE… EA creó un original juego de realidad aumentada en 2001?
Por Juan Elias en EA

Bienvenidos a una nueva entrega de ¿Sabías que…?, el apartado de AlfaBetaJuega dedicado a las curiosidades de los videojuegos y su historia. Realidad aumentada es hoy en día un término bastante familiar y del que rápidamente podemos encontrar un ejemplo. Lo podemos pronunciar todos al unísono: Pokémon GO. Claro, no es el único, ni ha sido el primero. Pero si estás pensando en algún otro juego de los últimos 10 años, vas por mal camino.

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En realidad, mientras aún estábamos componiendo politonos para nuestros fieles móviles Nokia, mucho antes de que los smartphones nos pusieran el mundo en la palma de nuestra mano, EA se arriesgó con un juego online sustentado en una trama llena de conspiraciones y misterios y apoyado en unos elementos tan crucial en la vida moderna como son el teléfono y los correos electrónicos. Y es que, ¿a cuántos juegos has jugado que te llamen para decirte cómo seguir?

Pues este era el ambicioso proyecto que costó a EA millones de dólares por ser demasiado innovador y por, ejem, cierto incidente que sacudió el mundo en el momento más inoportuno.

Te vamos a hablar de este ambicioso juego de realidad aumentada y de qué lo llevó a la tumba en esta edición de ¿Sabías que…? tras el salto.

¿SABÍAS QUE… EA creó un original juego de realidad aumentada en 2001?

El juego que te juega a tí

La realidad aumentada es una cosa candente desde que los actuales teléfonos móviles ofrecen posibilidades tecnológicas con las que antes no podíamos ni soñar. Ahora, podemos enfocar el tresillo y encontrarnos un Pikachu encima, pero esto no viene de nuevas. Ha habido juegos que nos han mostrado cazas Ala-X luchando con TIEs imperiales en las calles, u horrendos fantasmas rondando por los rincones de casa. Tal es la magia de la realidad aumentada, fundir dos mundos en uno a través del objetivo de una cámara. Pero esto no es indispensable. Antes se tiraba de imaginación.

Porque sí, hubo un antes, aunque cueste creerlo. Y hubo un gran nombre tras ese antes. El de EA, que vivió a principios de siglo el que fue a la vez uno de sus proyectos más ambiciosos y probablemente uno de sus mayores fracasos. Y no por el concepto que ponía sobre la mesa. De hecho, Majestic era una idea muy original, tanto que se adelantaba a su tiempo. Y además, bebía de las fuentes de productos como Expediente X, algo que siempre es irresistible. Pero tenía varios problemas.

No obstante, antes veamos qué era Majestic, porque la cosa tiene miga. Estamos ante un juego episódico online de realidad aumentada, una definición cuyos términos no es frecuente ver juntos, pero que en 2017, leídos uno por uno nos parecen de lo más normal. Ahora bien, ¿en 2001? En aquel entonces, esto era totalmente rompedor. Y sobre todo, por la forma en que Majestic se ponía en juego. El título sumergía al jugador en toda un red de misterios en torno a una misteriosa conspiración que empieza con el destino del propio juego en sí mismo. Y lo hacía manifestándose en la vida real.

Majestic empieza presentándonos a su vez Anim-X, un juego creado por los mismos desarrolladores y que de súbito se ve envuelto en una trama turbia por la cual sus responsables están en el ojo del huracán. Para desvelar todos los detalles, el propio juego realizaba llamadas telefónicas (a las que podíamos solicitar un aviso previo indicando que se trataba del juego, para que nadie en casa se asustara si levantaba el teléfono), mandaba correos electrónicos y hasta mandaba faxes para indicar a los participantes las pistas hacia la resolución del siguiente puzzle y con ello seguir desenmarañando la historia. El aire conspiranoico ya se había usado en la promoción del juego, en la que EA había echado el resto con hombres de negro a pie de calle, gente que deja CDs con mensajes subliminales a viandantes, mensajes dejados en lugares públicos y aseos… Su descripción no puede ser más acertada: “El thriller de suspense que se infiltra en tu vida a través de Internet, teléfono y fax y hace que te preguntes dónde acaba el juego y empieza la realidad”.

La premisa era genial, pero tres graves problemas mataron a Majestic. El juego era episódico, con un desarrollo planteado por temporadas, y sus usuarios podían jugar gratis al episodio piloto, y a partir de ahí suscribirse por 10 dólares al mes. De 800.000 jugadores del episodio inicial, solo pocos más de 70.000 se mantuvieron a bordo. EA se había dejado 20 millones en el proyecto y esto no les satisfacía. Como no satisfacía la mecánica de juego a los usuarios, y es que un juego que no puedes jugar cuanto te apetece, sino que has de esperar a que te avise no es algo que todo el mundo asimila.

Pero sobre todo, el tercer gran problema fue el peor de todos. Y fue el atentado del 11 de septiembre de 2001, solo un mes después del lanzamiento del juego. Tras ello, no era precisamente el mejor momento para un juego conspirativo que se proyectaba en la realidad. Ya había bastantes conspiraciones en las noticias, y daban mucho más miedo. Finalmente, al año siguiente EA mataba Majestic y lo condenaba al limbo tras haber perdido en el camino unos 7 millones de dólares. Sin embargo, no es justo que un juego que apostó tan fuerte como Majestic con una premisa tan revolucionaria y ambiciosa quedara sumido en el sueño del olvido. El mundo, sencillamente, no estaba listo.

Hasta aquí esta entrega de ¿Sabías que…? Volveremos con más curiosidades sobre videojuegos en una próxima entrega. Ya te llamaremos nosotros…

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