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Al hablar narrativa en videojuegos tenemos arraigados conceptos de medios tradicionales como son el cine o la literatura. Pero juegos de mundo abierto como Minecraft gozan de una narrativa tan rica como la de una aventura gráfica.

Minecraft fue lanzado hace casi una década, creado por Markus Pesson y desarrollado posteriormente por Mojang Studios. Para aquellos que nunca hayan jugado ni visto ningún gameplay, se trata de un videojuego de tipo sandbox o mundo abierto, que se basa en la construcción y que está situado dentro de un mundo procedural prácticamente infinito.

Minecraft otorga a sus jugadores una exploración casi infinita y una experiencia de juego completamente distinta para cada uno de ellos. Si bien obviamente encontramos una experiencia de juego unificada en lo que respecta al lore, a las reglas del universo y las mecánicas, que cada jugador asimila y aplica de manera diferente.

Empezando desde la generación procedural de cada mundo que es diferente de un jugador a otro, algo que marca el propio desarrollo de los primeros pasos de los jugadores en sus respectivos biomas y, por tanto, generando experiencias de juego únicas. Cada jugador aparece o spawnea en un tipo de entorno diferente (los citados biomas) que goza de unas construcciones aleatorias de los elementos que lo componen.

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¿Es Minecraft un videojuego narrativo?

Probablemente la primera respuesta de muchos sería una negativa. Esto se debe a que existe, quizás, un concepto equívoco de lo que es la narrativa en los videojuegos. El concepto de narrativa sigue muy arraigado al cine, a las series, a la literatura y a otras formas de entrenamiento que se nutren de estructuras lineales tradicionales en las que, a diferencia de los videojuegos, no existe a priori interactividad.

Si bien los videojuegos han tratado de asimilar elementos narrativos cinematográficos, su narrativa va mucho más allá de tramas lineales, de secuencias o cinemáticas y de diálogos entre personajes. En primer lugar, debemos diferenciar entre la narrativa embebida y la narrativa emergente. La narrativa embebida es aquella que hace referencia a los elementos que han sido diseñados previamente, es decir, que vienen dados a los jugadores a través de una historia predefinida. Por otro lado, tenemos la narrativa emergente que es aquella que se genera durante el gameplay o experiencia de juego como consecuencia directa de las acciones de los jugadores.

Por supuesto, no hay un trabajo de guionistas detrás del universo de Minecraft, como se puede entender en una serie o en una película. En este mundo procedural uno de los pocos elementos narrativos tradicionales que existe es nuestro protagonista Steve (o Alex en su versión femenina), ese avatar que controlamos y sobre el que volcamos nuestra personalidad. Así como los animales, criaturas y enemigos que pueblan los rincones de este universo y que cada uno cuenta con una forma de comunicación no verbal característica.

narrativa en minecraft

Los jugadores pueden construir su propia historia en Minecraft

Tantas historias como jugadores

En su caso, Minecraft goza de ambos tipos de narrativas. Sí. La narrativa embebida se traduciría en que la antorcha quema o que con un bloque de piedra podemos construir algo. La narrativa emergente entra en acción cuando el jugador usa esa antorcha o ese bloque de piedra para quemar una aldea o construir una casa. Por tanto, dentro de esta narrativa embebida se encuentran todas aquellas herramientas que se dan a los jugadores. Es decir, las reglas del universo y las mecánicas que el juego nos ofrece. Precisamente esos elementos embebidos, diseñados previamente, son los que permiten a los jugadores crear sus mundos narrativos únicos. Usando las herramientas que los desarrolladores han puesto a su disposición y que ganan en complejidad a medida que mejorar nuestros skills (o habilidades) y sube nuestro nivel.

En Minecraft existen tantas historias como jugadores, sin embargo, todos ellos comparten una experiencia de juego unificada a través de herramientas, enemigos y jerga propia de su universo. Se trata de un juego movido por el diálogo de los jugadores, es decir, por cómo deciden expresarse usando el lenguaje único de Minecraft y cómo definen su propia experiencia narrativa. Ese lenguaje propio de su universo genera una sensación de familiaridad entre los jugadores e, incluso, de pertenencia al mismo.

Y ¿qué puede generar más engagement que un universo que hemos construido y llenado de historias nosotros mismos? Precisamente en ese contrato no verbal de compromiso o engagement reside la razón del éxito de Minecraft: el juego de Mojang permite a los jugadores articular una amplia gama de experiencias y emociones mediante sus mecánicas. En muchas ocasiones, la narrativa tradicional restringe a los jugadores a roles buenos o roles malos que se mantienen constantes durante todo un juego. Sin embargo, en juegos como Minecraft esos roles son más difusos y pueden cambiar durante la experiencia de juego.

En un juego como Minecraft no existe una trama tradicional con planteamiento, nudo y desenlace. Depende de los jugadores crear esas historias. Sin embargo, es necesario dar a los jugadores un mundo que sea independiente a ellos y que no se mantenga estático. Introduciendo así curvas narrativas que se suceden de manera independiente pero que influyen en los jugadores.

narrativa en minecraft

Elementos como los enemigos nocturnos que infieren una curva dramática.

La curva narrativa o dramática

Pero ¿pueden los juegos como Minecraft incorporar curvas narrativas del mismo modo que lo hacen juegos con narrativas lineales? La respuesta es un rotundo sí. Minecraft consigue crear una curva dramática mediante su famoso ciclo de noche y día, que afecta a los jugadores en cualquier punto del mundo del juego (menos en la nether, claro está). El flujo generado al introducir el ciclo de noche y día es la mecánica estética principal del juego que influye de manera directa en la actividad del jugador y al diálogo no verbal de los NPCs del universo de Minecraft. Los jugadores deben cambiar su modo de actuar y explorar el mundo, preparándose (o no) para hacer frente a los enemigos que aparecen cuando ese sol rectangular se pone. Por tanto, este ritmo circadiano de noche y día no solo da contexto a los jugadores, sino que otorga un pacing al juego.

Por último, otro de los elementos que sirve para dar ritmo narrativo se plasma en Minecraft (y en otros en muchos otros videojuegos) en los niveles de experiencia que vamos logrando a medida que avanzamos. Quizás algunas personas podrían considerar este sistema de progresión mediante logros como una historia en sí misma.

Este planteamiento podría ser correcto, no obstante, este sistema es tan solo una posibilidad que se ofrece a los jugadores. Una sugerencia. Una forma que tienen de descubrir el mundo de Minecraft y sus reglas, para poder así desbloquear todo lo que el juego tiene para ofrecerles. En pantalla no hay nada que le diga a un jugador que debe realizar estos avances, sino que existen de manera independiente y en un segundo plano (aunque sí que sean dependientes de determinadas acciones que pueden realizar los jugadores y que desbloquean estos progresos). Los sandbox como Minecraft limitan la capacidad de los diseñadores de videojuegos de predecir los actos de los jugadores, ya que cada persona puede establecer dentro del juego sus propios desafíos personales y representar, por tanto, sus propias historias.

Minecraft es, por tanto, un videojuego narrativo que permite a sus jugadores narrar historias, lo que inglés se conoce como storytelling, y que se asemeja a lo que los niños hacen cuando juegan con sus juguetes e inventan historias, personajes y misiones. En el universo de Minecraft esas narraciones son más elaboradas y sofisticadas. Además, permiten a los jugadores construir todo un mundo alrededor de su historia antes de contarla, o al mismo tiempo, y pueden desempeñar diferentes roles en sus historias improvisadas o planificadas.

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