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Atención, este artículo contiene SPOILERS de varios juegos.

Pésimos jefes finales que no estaban a la altura del videojuego en el que aparecían

Desde sus mismísimos comienzos los videojuegos apostaron por una fórmula clara que se ha mantenido más o menos inquebrantable hasta nuestros días: la acción debe ser la parte fundamental de toda aventura. Aunque algunas obras prefieren optar por otros enfoques la acción y, por lo tanto, los enemigos armados suelen ser la norma. De ahí que los jefes (o enemigos muy poderosos) sean muy habituales en los videojuegos.

Otras veces te hemos hablado de jefes de videojuegos espectaculares, épicos o inolvidables, pero hoy queremos ver la otra cara de la moneda. Y es que lo que encontrarás en la lista que te dejamos a continuación es una selección de jefes de videojuegos que no estaban a la altura del título en el que aparecían y, a la postre, acababan dejando un mal sabor de boca. Aquí tienes nuestras propuestas personales.

Frank Fontaine (BioShock)

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El que había sido nuestro aliado a lo largo de toda la aventura, Atlas, acababa destapándose como el despiadado Frank Fontaine, de Fontaine Futuristics. Aunque la revelación era impactante la batalla final era ridículamente fácil. Con hacer uso de algunos de nuestros poderes y nuestras armas podríamos acabar con Fontaine, fácilmente, en menos de dos minutos. El maravilloso BioShock merecía un mejor final.

Merodeador (Mass Effect 3)

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A este tipo no se le puede considerer ni jefe final, pero lo cierto es que era el último enemigo antes de comenzar la secuencia final del videojuego, tan espectacular como controvertida y discutida. El merodeador es un enemigo de lo más común en Mass Effect 3 y no se entiende que BioWare optara por ese enemigo como “escollo” final antes de dar por terminada la trilogía del/de la inolvidable comandante Shepard.

Talbot (Uncharted 3: La traición de Drake)

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Hasta la cuarta entrega numerada la saga Uncharted nunca había destacado por sus villanos, pero los de Uncharted 3 se llevaban la palma. Marlowe no era gran cosa, pero acababa muriendo en una cinemática y no a nuestras manos. El problema era Talbot, un villano horrible al que debíamos eliminar sin sentido alguno a base de Quick Time Events y de disparos mientras estábamos colgados en una cornisa.

Coronel Autumn (Fallout 3)

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No cabe duda de que el final de Fallout 3 es lo peor de todo el videojuego y no solo porque el sacrificio de nuestro protagonista fuera totalmente innecesario, sino porque el jefe final, si se le puede llamar así, era patético. El coronel Autumn, uno de los subordinados del presidente Edén, nos cortaba el paso, pero si ibas bien equipado podrías acabar con él de un par de disparos y en cuestión de segundos. Insignificante.

Hoyt Volker (Far Cry 3)

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Viendo las promociones de Far Cry 3 a nadie le cabía duda de que Vaas sería el gran villano del videojuego, pero lo cierto es que acabábamos con él antes de lo previsto. Finalmente Hoyt Volker era el jefe final y no hubiera habido problema de no ser porque lo matábamos en una insípida y decepcionante secuencia repleta de Quick Time Events. A la postre el gran jefe de Far Cry 3 se acababa convirtiendo en uno de los momentos menos inspirados del juego.

Malus (Shadow of the Colossus)

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Dieciséis colosos teníamos que derrotar para poder terminar Shadow of the Colossus y probablemente el último de ellos, Malus, fuera el peor de todos. El enemigo estaba completamente roto en el sentido de que tenía un poder absurdamente elevado, lo que nos obligaba a realizar cada movimiento con la precisión de un cirujano para poder acabar con él. La escalada también requería movimientos demasiado exactos.

Cortex (Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back)

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Los jefes de la saga Crash Bandicoot nunca fueron especialmente complicados, pero la batalla contra Cortex en Crash 2 estaba lejos incluso de todo lo visto hasta entonces. En lugar de proponernos un reto en el que descubrir de qué modo había que vencerle, solo debíamos perseguirle con nuestro jetpack, esquivar meteoritos y golpearle en cuanto nos acercáramos antes de que huyera. E incuso tenía la decencia de esperarnos si nos alejábamos mucho de su trayectoria; qué majo este Cortex. Demasiado simple.

La Mano Negra (La Tierra-Media: Sombras de Mordor)

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A lo largo del espectacular La Tierra-Media: Sombras de Mordor nos habíamos enfrentado a inacabables hordas de enemigos, jefes de lo más interesantes y otros tantos que ponían a prueba nuestra habilidad a los mandos con Talion. Precisamente por ello resultaba tan decepcionante que el jefe final de la aventura fuera tan débil y supusiera tan poco reto. Nuestras ganas de venganza pedían a gritos más dificultad.

Rais (Dying Light)

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Ya hemos visto en alguna que otra ocasión en esta lista que no hay nada más frustrante que tener que terminar un gran videojuego contra un jefe con Quick Time Events. Es precisamente lo que también ocurría en el genial Dying Light. El título de Techland destacaba sobre todo por su frescura y dinamismo jugable, de modo que tener que acabar con Rais con un pésimo QTE era de lo más triste. Un final inmerecido para un fantástico título.

Navarro (Uncharted: El tesoro de Drake)

Pésimos jefes finales que no estaban a la altura del videojuego en el que aparecían

Parece que la hayamos tomado con Uncharted, pero te aseguramos que no encantan las batallas contra Lavarevic y Rafe. Sin embargo, Navarro no tenía el suficiente carisma para poder ser el jefe final. Por si fuera poco, después de librarnos de sus secuaces, nos esperaba una minibatalla que, en caso de hacerla bien, podía acabarse en menos de medio minuto. Navarro era un final ridículo para una aventura colosal.

Bowser (Super Mario Bros.)

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Existen pocos enemigos más icónicos que Bowser en la historia de los videojuegos, pero seamos sinceros: la "batalla" contra él en el primer juego de la saga era muy triste. Tras haber superado decenas de desafíos con el fontantero italiano tan solo debíamos calcular correctamente un salto, pasar por encima del jefe y pulsar un botón para que cayera a la lava. Este tipo nos daba pocos problemas, a decir verdad.

Azul (Pokémon Rojo/Azul)

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Conocido como Azul en los videojuegos, el nieto del profesor Oak, Gary, era nuestro último escollo para proclamarnos campeones de la Liga Pokémon. Hablemos sin tapujos: si habíamos podido vencer a todo lo que había anteriormente no debíamos tener ningún problema para acabar con Azul, de modo que nuestro triunfo sería casi un paseo. La dificultad siempre ha sido el punto débil de la saga Pokémon.

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