Megalópolis será una película de ciencia ficción que revolucionará el cine, según Giancarlo Esposito
Giancarlo Esposito no pudo contener su emoción con esta película y afirma que cambiará el cine por completo
Después de muchos años, Francis Ford Coppola, uno de los más grandes directores que todos los tiempos, finalmente logró llevar su épica película de ciencia ficción a la gran pantalla, y Giancarlo Esposito, quien obviamente conocemos por sus convincentes interpretaciones en Breaking Bad, Better Call Saul y The boys, ha admitido estar muy emocionado, pues, es un gran admirador de la visión de Coppola.
Sin embargo, esto no se ha quedado en una simple admiración, Esposito ha afirmado que la innovadora película de Coppola revolucionará el cine, cambiando la forma en la que muchos cineastas realizan cinematografía.
Casi 40 años en el limbo

Después de muchos años, Megalópolis llega a la gran pantalla
La idea de Megalópolis fue concebida por primera vez en 1977, después de haberse inspirado en el historiador Salustio, y durante años se enfrentó a incontables trabas para sacar su propuesta adelante. Algunas fuentes afirman que Coppola invirtió cerca de 120 millones de dólares de su propio dinero en el proyecto, pasando por estudio tras estudio y siendo descartada constantemente por ser demasiado extraño, raro o delicado.
Ahora, decenas de años después, Coppola llevará su visión a la gran pantalla de la mano de Adam Driver, Giancarlo Esposito, Shia LaBeouf, Jon Voight, Laurence Fishburne y Aubrey Plaza.
Giancarlo Esposito no pudo contener la emoción en el estreno de Megalópolis
Para Esposito, es una película sencillamente hermosa. No la considera una película de arte, más bien la considera como una producción diferente y que cambiará la forma en la que muchos realizan la cinematografía, ya que hay elementos que nunca se habían hecho antes en toda la historia del cine.
Giancarlo Esposito tiene uno de los papeles más importantes en Megalópolis, al igual que Adam Driver. Este último es Cesar Catilina, un arquitecto idealista que tiene la capacidad de detener el tiempo, y así, pretende transformar la Nueva Roma en una utopía sostenible. Por otro lado, Esposito, quien personifica a Franklyn Cicero, es corrupto, y hará lo posible para detener esta idea.
Esposito se mostró conmovido en el estreno mundial de Megalópolis. El actor se sentó a un asiento de distancia de Francis y tenía lágrimas en los ojos al final de la película debido a que cree que tiene un mensaje muy fuerte, una crítica sobre cómo vivimos y pensamos. De cierta manera incentiva a abrir nuestros cerebros para pensar de una manera más progresiva.
¿Qué ha dicho la crítica de Megalópolis?

La crítica no ha sido muy amable con Megalópolis
Hasta ahora, Megalópolis solo ha recibido poco más del 50% de puntuación por parte de Rotten Tomatoes, lo que difiere mucho del sentimiento del actor de Breaking Bad. Algunos críticos han llegado a calificar este filme como una producción “visionaria”, mientras que otros, por el contrario, han señalado que hay escenas que resultan ser “simplemente desconcertantes”.
Pero, de cierta manera, esto deja en evidencia como para Esposito el entusiasmo va más allá de las críticas o de las experiencias personales que vivió mientras “se dejaba llevar y simplemente empezaba a actuar”. Para Giancarlo el mensaje de la película sobre la imaginación humana y la capacidad del hombre para remodelar la sociedad tiene un impacto mayor, un impacto que podría cambiar la forma de pensar del público para mejor.
Quizá, al momento de disfrutar de este filme no deberíamos verla como cualquier otra película donde nos fijamos en los elementos cinematográficos y sonoros, las composiciones y demás. Probablemente, la mejor manera de experimentar el mismo sentimiento de Esposito sea, precisamente, verla con la mente abierta y con un poco más de sentimiento.
En cualquier caso, no sería la primera vez que una película es injustamente arrasada por la crítica, a pesar de que se trate de una gran obra. La subjetividad es un arma de doble filo, y decenas de producciones han demostrado que las calificaciones y puntajes no son del todo fiables, y de acuerdo con Giancarlo, este sería un perfecto ejemplo de ello, al igual que Anna de Cillian Murphy, con diversas películas de los 90, o de manera opuesta, como sucede con Oppenheimer, donde John Carpenter cree que es una película sobrevalorada.