Oppenheimer: así se creó la explosión nuclear sin utilizar nada de CGI
La película de Oppenheimer está siendo un éxito y en parte es gracias a las decisiones de no utilizar CGI.

Oppenheimer está siendo una de las películas más aclamadas desde su lanzamiento y alguna de las curiosidades de la película es que su director, Christopher Nolan no ha utilizado CGI en ningún momento. ¿Qué es el CGI? Tal vez muchos os lo preguntéis. Esa es la técnica que se utiliza para crear imágenes generadas por ordenador y así hacer las producciones más seguras y fáciles ante eventos como el que pudimos ver en Oppenheimer.
La explosión nuclear del Test Trinity que podemos ver en la película no está generada por ordenador, si no que los trabajadores crearon una explosión real, ofreciendo así un producto mucho más realista. Como es lógico, recrear algo así lleva mucho trabajo y materiales, y ahora por fin hemos sabido cómo se hace. Si queréis conocer los secretos de Nolan, os los contamos todos a continuación.
Oppenheimer muestra los entresijos de la bomba atómica
Para lograr este increíble resultado, Christopher Nolan contó con la ayuda del jefe de efectos especiales Andrew Jackson para crear la explosión sin utilizar imágenes generadas por ordenador. El director creía que para mostrar el asombro y el terror que quería enseñar, tenían que conseguir que la explosión se sintiese real, y lo consiguió, como cuenta en una entrevista para The Hollywood Reporter.
El CGI es bastante cómodo de ver... Es seguro, anodino. Y lo que le dije a Andrew sobre Oppenheimer es 'Esto no es seguro'. No puede ser cómodo mirarlo. Tiene que morder, tiene que ser bonito y amenazante de igual manera.
Sin embargo, todavía faltaban los detalles de cómo se formó esta explosión. Esos datos los dio Andrew Jackson en una entrevista para IndieWire. Ahí podemos descubrir qué materiales utilizó para ofrecernos esta explosión tan hermosamente aterradora. Al parecer, el equipo de efectos especiales utilizó lo siguiente: gasolina, propano, magnesio y polvo de aluminio para crear la luz cegadora inicial que podemos ver en la explosión.
Ese gran volumen de combustible en llamas tiende a adoptar la forma de un hongo. Colocamos todo entre la práctica torre que se construyó y la cámara para que se escalara a medida que se acercaba a la cámara. Lo grabamos desde diferentes distancias y luego, en la publicación, tomamos todos esos elementos y los ralentizamos para que pareciesen mucho más grandes. Después colocamos uno encima de otro para crear un evento más grande a partir de piezas más pequeñas.
Como es lógico, todo esto se grabó con varias cámaras y el producto final fue posible gracias a la unión de más de 100 tomas diferentes. Todo ello compuesto por más de 400 elementos prácticos y un equipo formado por más de 150 artistas. Una auténtica locura que nos entregó una imagen inolvidable en el mundo del cine, y más conociendo que la explosión fue recreada de manera real y no por ordenador.
Como podéis observar, un trabajo realmente impactante que ha supuesto el esfuerzo de cientos de personas. Parece que la idea de Christopher Nolan de no utilizar CGI ha salido muy bien. Si habéis visto la película sabréis que estamos hablando de la escena más esperada del filme y que por supuesto, no ha decepcionado en absoluto. Es maravilloso lo que se puede hacer con trabajo y conocimientos.