Una estrella de Superman estuvo a punto de interpretar a Hannibal Lecter en El silencio de los corderos

La historia del cine está repleta de decisiones de casting que pudieron cambiarlo todo, creando fascinantes universos alternativos en la mente de los cinéfilos. Y de igual forma, pocos papeles son tan icónicos como el de Hannibal Lecter en El silencio de los corderos, una de las películas más aterradoras de los 80, una interpretación que le valió a Anthony Hopkins un Oscar y un lugar imborrable en la cultura popular, y que se inspiró en una de sus mayores fobias.
Sin embargo, la historia pudo ser muy diferente, ya que antes de que Hopkins se adueñara de la máscara y la escalofriante compostura del personaje, otro actor legendario, conocido por encarnar al archienemigo de Superman, estuvo a punto de dirigir y protagonizar la película.
Un proyecto bajo su control

Gene Hackman estuvo a punto de interpretar otro oscuro papel
A finales de la década de 1980, Gene Hackman no solo era una estrella consolidada, sino también un actor con la ambición de expandir su carrera hacia la dirección. Fascinado por la novela de Thomas Harris, Hackman adquirió los derechos para adaptarla al cine. Su plan era ambicioso debido a que no quería sentarse en la silla del director y al mismo tiempo, planeaba reservarse para sí mismo el jugoso papel del Dr. Hannibal Lecter.
El proyecto era suyo, y tenía la intención de moldearlo a su gusto, con la idea de interpretar a un personaje complejo y oscuro que contrastara con otros trabajos de su filmografía.
En aquel momento, la idea de ver a Hackman como Lecter no era descabellada, pues su habilidad para proyectar una inteligencia intimidante y una amenaza latente bajo una superficie calmada era bien conocida. Su interpretación de Lex Luthor en Superman ya había demostrado su capacidad para encarnar a villanos carismáticos.
De hehco, la productora Orion Pictures estaba a bordo, confiando en el talento de Hackman para llevar el proyecto a buen puerto y todo parecía encaminado para que el mundo conociera una versión muy distinta del caníbal más famoso del cine.
Una hija y un cambio de opinión
Sin embargo, esta idea llego a su fin debido a un inesperado y personal suceso. De acuerdo relató el guionista Ted Tally, quien adaptó la novela, la hija de Gene Hackman jugó un papel crucial en su decisión de abandonar el proyecto.
Al parecer, ella había leído el libro y le expresó a su padre su preocupación por el contenido tan oscuro y violento de la historia. Le manifestó que interpretar un personaje tan brutal y perturbador podría ser perjudicial para su carrera y su imagen pública. Este consejo, sumado a las propias dudas del actor sobre sumergirse en una narrativa tan sombría, terminó por convencerlo.
Poco tiempo después, mientras se preparaba para los premios Oscar de 1989, Hackman vio un clip de su actuación en la película Arde Mississippi (1988). La intensidad y la violencia de esa interpretación, que le valió una nominación, también le hicieron reflexionar porque se dio cuenta de que no quería seguir explorando esos rincones tan oscuros de la psique humana. Decidió que el papel de Hannibal Lecter no era para él y vendió los derechos de vuelta a Orion Pictures, abandonando por completo sus planes de dirigir y protagonizar la película.
El camino hacia un ícono

Hopkins brindó una de las mejores interpretaciones de la historia del cine
La renuncia de Hackman abrió la puerta para que la productora buscara un nuevo equipo, y así fue como el guion de Tally llegó a manos del director Jonathan Demme, quien quedó fascinado con la historia.
Para el papel de Lecter, Demme pensó inmediatamente en Anthony Hopkins, a quien recordaba por su trabajo en El hombre elefante. Aunque el estudio inicialmente dudaba, prefiriendo a una estrella de mayor renombre en ese momento, la visión de Demme prevaleció.
El resto es historia; la interpretación de Hopkins se convirtió en leyenda, logrando un impacto cultural que perdura hasta hoy, y que nos hace casi imposible imaginar a otro actor en el papel.