Naruto: la humillación a Sarada es incluso peor en el anime de Boruto
El anime de Boruto humilla terriblemente a la hija de Sasuke Uchiha, Sarada.
Bien se sabe que Sarada es de los personajes más destacados y queridos por los fans de la historia de Boruto, pues, además de ser una de las mejores amigas y compañeras del protagonista, así como una de los integrantes del nuevo equipo 7, la joven Uchiha también ha podido demostrar que es un personaje bastante fuerte.
No obstante, es necesario resaltar el hecho de que, aunque en el manga Sarada ha podido dejar en evidencia su gran fuerza, inteligencia y habilidad a lo largo de la historia, la verdad es que, en la serie de anime, no resulta ser la misma situación.
Y es que, a diferencia del manga, en el anime, gracias a los problemas que ha tenido para dominar y controlar su Sharingan, Sarada es retratada como una kunoichi ineficiente y débil, lo cual sin dudas es una gran humillación para la joven Uchiha en la serie de anime.
Sarada es retratada como una kunoichi débil e ineficaz en el anime de Boruto

El anime de Boruto ha humillado notablemente a Sarada al dar la impresión de que es débil e ineficaz
A lo largo de la historia de Boruto, hemos podido ver cómo Sarada ha ganado relevancia en varias ocasiones, principalmente gracias a su gran habilidad y destreza, y también al hecho de que, al ser hija de Sasuke Uchiha, ha logrado despertar el Sharingan, técnica que inmediatamente la haría más poderosa.
Sin embargo, aunque el hecho de que Sarada tenga el Sharingan resulta bastante impresionante, tanto en el manga como en el anime no todo en torno a esta poderosa técnica de la chica ha sido precisamente bueno, pues, en la serie de anime se humilla de manera atroz a la joven Uchiha, y esto se ve directamente relacionado con su ineficiencia en el uso del Sharingan.
En Boruto, tanto el manga como la serie de anime, Sarada presenta ciertos inconvenientes a la hora de aprender a dominar la técnica del Sharingan, así como también para saber cuándo y cómo hacer uso de esta. En el manga, los fans justificaban esto con la prolongada ausencia de Sasuke en la vida de Sarada, afirmando que el hecho de que Sarada no dominara por completo el Sharingan se debía a que su padre nunca le enseñó cómo.
No obstante, aunque esto podría sonar bastante lógico, el anime da una perspectiva completamente diferente de la situación. En la serie de anime, se resuelve y refuta esta afirmación de que Sasuke es un mal padre por no enseñarle a su hija a usar el Sharingan, ya que, en los episodios 168-200, se presentan diversas escenas de Sasuke entrenando a Sarada en el uso del Sharingan.

El anime de Boruto humilló a Sarada durante su entrenamiento con Sasuke Uchiha, retratándola como una shinobi muy débil
Es por esto que, aunque en el manga se justificaba la ineficiencia de Sarada en el dominio del Sharingan con la ausencia y falta de entrenamiento por parte de su padre, en el anime, al presentar claramente cómo su padre la instruye para que pueda dominar la técnica, todo el peso y responsabilidad de su fracaso en controlar su técnica recae sobre sus propios hombros.
En la serie de anime, Sarada tuvo el entrenamiento suficiente como para saber cómo y cuándo debería utilizar el Sharingan, además de que, como Uchiha, para Sarada el uso de esta técnica en lugar de ser algo difícil debería ser algo más bien instintivo, cosa que no es así.
Además, el hecho de que tanto Kawaki como Mitsuki en diferentes ocasiones tuvieron que recordarle a Sarada que su Sharingan podía ser útil contra su enemigo (que en ambos casos era Boro), cuando ninguno de los dos ha tenido entrenamiento o conocimientos profundos respecto a la técnica, sin lugar a dudas es una gran humillación para la chica, pues solo deja en evidencia su inexperiencia e ineficiencia en el uso y control del Sharingan.
En última instancia, resulta bastante lamentable el hecho de que, aunque el anime busca explorar y desarrollar de una mejor manera a los personajes (especialmente a los personajes femeninos), en el caso de Sarada, lo único que ha podido hacer el anime al retratar su entrenamiento con Sasuke es humillar por completo a la joven Uchiha, y hacerla quedar como una kunoichi ineficiente y débil que ni siquiera con entrenamiento ha podido dominar el Sharingan.