3 horas junto a Resident Evil Requiem me han bastado para saber que será el impulso para unir el terror y la acción que necesita la saga
Las impresiones finales al lanzamiento de Resident Evil Requiem son tremendamente positivas
La saga Resident Evil ha pasado por muchas etapas a lo largo de su historia. A pesar de que siempre ha mantenido la esencia del survival horror, en muchos momentos ha ido variando hacia la acción e incluso ha probado a abrir sus fronteras hacia entornos más abiertos. No obstante, a pesar de que en los últimos años han existido títulos de lo más impresionantes, el recuerdo de Resident Evil 2 sigue muy latente entre los seguidores y parece que desde Capcom son conscientes de este anhelo por parte de los jugadores.
Hace tan solo unos días, pude asistir a un evento de preview de Resident Evil Requiem, la nueva aventura que llega el próximo 27 de febrero para ofrecer un capítulo totalmente novedoso para la franquicia. Mediante tres horas de juego, Capcom me permitió jugar tres porciones diferentes de la propuesta: dos de ellas (algo más breves) junto a Leon Kennedy y otra más extensa junto a Grace Ashcroft, que demuestran la intención de la compañía japonesa con la saga, que no es otra que ser capaz de mezclar la esencia del survival horror con la acción que muchos otros demandan. Estas sensaciones provocan que Requiem sea una especie de híbrido entre Resident Evil 2 y Resident Evil 4, algo que, sobre el papel, suena de maravilla.
Una dualidad perfecta entre los dos protagonistas
La elección de dos protagonistas no es algo extraño en la saga Resident Evil, pero considero que en ningún momento se ha realizado un ejercicio como el que propone Requiem. En Resident Evil 2, título del que bebe mucho esta entrega, Leon y Claire compartían protagonismo, pero su jugabilidad era muy similar y apenas variaba en un par de conceptos; en Resident Evil 5, Sheva era una acompañante de Chris y Resident Evil 6, pues bueno, era Resident Evil 6.
El caso es que en Capcom parecen haber pensado que sería excelente unir dos de los títulos mejor valorados de la saga para recuperar ese impacto brutal que se espera en un año en el que el calendario va a estar de lo más disputado y es más necesario que nunca destacar sobre todos los contendientes que presentan candidatura durante los próximos meses. Y con estas tres horas que he podido jugar, parece que el objetivo se ha alcanzado con creces.
Porque, aunque me detendré en cada uno de ellos más adelante, la mezcla de Grace y Leon es un regalo. Porque la simbiosis de sus jugabilidades encaja como dos piezas de un puzle que parece sacado de la propia esencia de la saga. Resident Evil Requiem une lo mejor de la exploración, la supervivencia y la resolución de puzles de la segunda entrega numerada para después añadir el frenetismo de esa acción tan propia de la cuarta entrega que solo se entiende en la figura del ya veterano Leon. Algo que es visible tan solo con abrir el menú de inventario de uno u otro personaje, la noche y el día.

Hay una gran diferencia jugable entre los dos protagonistas.
Según la propia Capcom, jugar a Resident Evil Requiem es como hacerlo a dos juegos al mismo tiempo, por lo que se prevé que las partes jugables de Grace y Leon sean equiparables en tiempo. En esta prueba, el grueso se centraba en la parte de la joven, muy similar a la comisaría de Raccoon City, pero sin la tensión del infame Mr. X persiguiéndote en todo momento. No obstante, la tensión siempre está ahí y es algo que se siente en el ambiente de manera constante.
Me queda la duda si la parte de Leon mantendrá ese tinte de acción en todo momento, pero lo presentado en esta prueba apunta a que habrá momentos épicos con el héroe, que enlaza sus partes jugables con la de Grace, visitando lugares simultáneos y que posiblemente tengan influencia durante la aventura. Desde luego, todo lo visto hasta ahora resulta de lo más prometedor y tengo muchas ganas de descubrir el producto completo para ver si mantiene el pulso como debe. Estas tres horas han sido una gozada, por lo que tengo grandes esperanzas de que así sea.
Grace, preparada para un sufrimiento al más puro estilo Resident Evil

Grace es la nueva protagonista de Resident Evil.
Voy a comenzar con la parte de Grace, porque, aunque la prueba propuso un repaso Leon-Grace-Leon, alrededor de dos horas fueron controlando a la joven. En este sentido, como decía anteriormente, esta parte recuerda a la comisaría de Raccoon City en Resident Evil 2, con un lobby que sirve de enlace entre otras muchas estancias que esconden recursos, objetos de interés y, sobre todo, zombis y otras amenazas.
La premisa principal es encontrar tres símbolos para poder abrir la puerta que lleva al exterior, para lo que Grace debe recorrer toda la estancia (un hospital) para encontrar dichas piezas, enlazando otros puzles con un aroma fantástico a los videojuegos más clásicos. He encontrado una llave inglesa, ¿para qué servirá? Esta estancia está cerrada, ¿cuándo podré acceder a ella? ¿Qué necesito? Ese proceso siempre fue la magia de Resident Evil y aquí está presente en todo momento. Hay tiempo para perderse, para explorar, para mejorar el inventario y, especialmente, para encontrar recursos que te ayuden a afrontar este nivel.
Porque sí, Resident Evil Requiem es un juego desafiante y que te pone contra la espada y la pared constantemente. Los recursos escaseas, especialmente las balas, por lo que hay que saber muy bien cuándo disparar y cuándo reservar munición para momentos de auténtica crisis. En este sentido, el sigilo o la capacidad de esquivar a los enemigos es clave para poder avanzar sin sufrir en exceso. Spoiler: sufrí como pocas veces en un Resident Evil, tanto por escasez de munición, como de salud, por lo que recomiendo tomarse esta experiencia con la calma que requiere y explorando todo el mapa de la mejor manera posible para explotar al máximo las opciones que ofrece la propuesta.

Hay nuevos tipos de zombis en Resident Evil Requiem.
No voy a entrar en muchos detalles sobre los secretos que oculta este hospital en el que se interna Grace Ashcroft, pero sí que puedo adelantar que hay nuevos tipos de zombis que ponen las cosas realmente difíciles. Mucha atención a quien entona una canción, solo diré eso. Este tipo de añadidos son sensacionales, porque incluso los más veterano de la saga encontrarán novedades de lo más jugosas para sorprenderse en este entorno tan familiar.
Además, no es la única novedad, porque la aparición de diversos objetos da forma a la jugabilidad de manera excepcional. Aunque hay elementos como las monedas que regresan para desbloquear bonificaciones como el aumento del inventario, también hay otros elementos que cambia por completo la manera de disfrutar de la propuesta. El crafteo gana mucho peso y la sangre infectada es un elemento determinante para poder generar elementos que faciliten la partida.
Para ello, hay diferentes probetas que se pueden analizar para extraer fórmulas que permitan craftear munición, hierbas u otros elementos clave en este sentido. Todo ello para recordar esa esencia clásica en la que todos los recursos resultaban vitales para sacarle el mayor partido posible a la propuesta. No fue uno de los elementos que más exploré, pero apunta a que tendrá una gran continuidad durante todo el juego y que dominarla será clave para que las cosas no se pongan extremadamente difíciles.

Grace tiene disponible la cámara en primera persona.
Por último, he de señalar que la construcción del mapa me ha parecido fantástica. Todas las zonas enlazan a la perfección y están diseñadas para interconectarse y que el avance sea lo más natural posible para encontrar los elementos clave para poder acceder a otros lugares inaccesibles en un principio. Realmente, el juego te está llevando en todo momento por donde quiere, pero da esa sensación de falsa libertad ante un entorno tan amplio, por lo que el jugador tiene la sensación de estar llevando el control de la partida, hasta que es consciente de que le falta un elemento para avanzar. Ahí es cuando debes volver a esa zona plagada de zombis que no querías visitar y enfrentarte a todo lo que el equipo de diseño ha preparado para ti. Pura magia para generar esa tensión necesaria en estos títulos.
La experiencia con Grace en Resident Evil Requiem es un auténtico sufrimiento, pero resulta sublime. Capcom ha sabido cómo elegir todos los elementos destacados de Resident Evil 2 y agregar aquello que pueda sumar para que la experiencia sea mucho más satisfactoria para quienes quieren disfrutar del terror y el survival horror más puros de la saga.
Leon, el icono de acción que nunca falla

Leon regresa para protagonizar momentos épicos de acción.
En el otro lado de la moneda se sitúa Leon, con esa aura de destructor de zombis sin importarle la mole que se le ponga por delante. De hecho, en el segundo momento en el que vuelves a controlar al legendario héroe de Raccoon City, ya te das cuenta de que va a protagonizar momentos realmente épicos y de enfrentamientos contra jefes que saquen el mayor partido posible a sus virtudes. En este enfrentamiento, ya se incluyen algunas armas que no están disponibles para Grace, como la escopeta, clave para derrotar a una inmensa y grotesca mole que intenta comérselo en un espacio muy reducido.
En este enfrentamiento hay que ir jugando con el entorno para obtener nuevos recursos y encontrar maneras de hacerle un mayor rango de daño al enemigo, por lo que hay un dinamismo constante en el modo de jugar con Leon. Esta distinción entre dos personajes es la verdadera salsa de Resident Evil Requiem y que me ha conquistado por completo. A pesar de que el entorno sigue recordando a fases de Resident Evil 2, la jugabilidad del personaje masculino recuerda más a Resident Evil 4, pudiendo recoger una motosierra para enfrentarse a los enemigos, o portar un hacha para abrir zonas inaccesibles para Grace. Cada uno de los dos protagonistas tiene su papel muy definido y eso es una gozada teniendo en cuenta que sus capítulos jugables se van alternando para ofrecer mayor frescura a la propuesta.

Leon tiene más capacidades de combate que Grace.
La pena en este sentido es que las partes jugables de Leon fueron realmente breves y no permitieron explotar todas las virtudes que puede tener el personaje en acción. Lo que está claro es que será el personaje que se enfrente a la parte más bruta del juego, porque sí que se apreciaba que los enemigos eran más resistentes y tenían esa “evolución” tan particular de los zombis en cualquier Resident Evil, cuando la infección les afecta en mayor medida para provocar protuberancias que los hacen más resistentes, motivo por el que su inventario es mucho más amplio y su arsenal de armas más profundo.
Me ha gustado mucho esta dualidad, aunque considero que las partes de Leon son un paseo para aquellos que estén más experimentados en cualquier entrega anterior de Resident Evil. En esta prueba jugable fue una bocanada de aire después de la tensión sufrida con Grace, pero supuso un auténtico paseo después del par de horas buscando recursos como un loco para no perecer en el camino. No sé si es la intención de Capcom o estaba elegida así la demo a conciencia, pero creo que puede ser algo fácil de superar y que no te obligue a explorar tanto con la joven. Evidentemente, esto ahora mismo es hablar por hablar, ya que todas estas preguntas solo las podré responder con el juego completo en unas semanas.
Capcom sigue demostrando un tremendo potencial a nivel gráfico

La capacidad técnica de Resident Evil Requiem es colosal.
Por último, me gustaría comentar el excelente estilo gráfico que ofrece Resident Evil Requiem en PS5. A pesar de que el RE Engine está dejando auténticas joyas en el mercado durante los últimos años, lo que he visto en esta entrega es espectacular. No solo por lo bien que luce el título y su brillante sistema de iluminación que ya es marca de la casa, sino en la atención a los detalles.
La recreación de los zombis es una de las más grotescas y desagradables que se han visto hasta el momento en la saga. Si te fijas bien en cada uno de ellos, se aprecian sus deformaciones y aquellas partes de la fisionomía que les faltan, siendo realmente espeluznantes. Toda la recreación del hospital consigue ponerte los pelos de punta en muchos momentos, por lo que el trabajo que se ha realizado en este aspecto no solo cumple con lo que se espera de una nueva entrega, sino que consigue dar un salto de calidad respecto a lo que se ha visto anteriormente.

La definición de los personajes y enemigos es espectacular.
Por supuesto, el entorno sonoro también es fundamental para la experiencia de un Resident Evil y, en este sentido, en Capcom son auténticos maestros para generar esa atmósfera tan característica de la franquicia. Todo lo que genera el hospital en el que se desarrolla la demo resulta aterrador, desde los pasos del propio personaje, los gruñidos de un zombi que espera tras una puerta, hasta la canción que entona ese enemigo tan especial del que hablaba anteriormente. Todo está medido al milímetro para expresar ese ambiente tan terrorífico que se pretende generar.
Mención aparte merece el doblaje al español, que vuelve a ser colosal con interpretaciones fantásticas de todos los personajes, tanto protagonistas como villanos, e incluso de algún que otro zombi que está más parlanchín de lo que es normal. Desde luego, no se puede decir que Capcom y Plaion no hayan hecho un trabajo formidable con la que apunta a ser una de las mejores entregas de Resident Evil durante los últimos años.
Resident Evil Requiem será uno de los grandes pelotazos de 2026

Falta tan solo un mes para que se lance Resident Evil Requiem de manera oficial al mercado, pero su puesta a punto en esta prueba me ha demostrado que está listo para convertirse en uno de los grandes protagonistas de 2026. Es cierto que estamos ante un año en el que GTA VI apunta a ser el foco de todas las miradas, pero estos primeros meses resultan cruciales para demostrar que hay vida más allá de la propuesta de Rockstar y Capcom viene pisando fuerte con uno de los candidatos a protagonizar grandes momentos en cualquier plataforma de la actualidad.