Francis Ford Coppola ha revelado cuál es el verdadero mensaje de su película Megalópolis
Todos están a la expectativa de la nueva película de Francis Coppola, parte de ello se debe a que esconde un importante mensaje
Aunque El Padrino (1973) es su obra maestra, de hecho, se considera una de las mejores películas de gánsteres de la historia, el bagaje de Francis Ford Coppola está compuesto por un sínnumero de producciones relevantes. Sin embargo, los verdaderos cinéfilos hemos estado a la espera de Megálopolis, una sátira de fantasía urbana que lleva 40 años en desarrollo. Si bien múltiples muchos los factores han contribuido a la demora, uno de los más destacados es la verdadera intención del director con esta película.
¿De qué trata Megalópolis?
Megalópolis es uno de los proyectos más ambiciosos de Coppola. En 2001, todo estaba listo para su desarrollo, sin embargo, debido a los trágicos sucesos del 11 de septiembre, todo colapsó y la idea terminó siendo archivada.
Por fortuna, a pesar de haber transcurrido más de una década, la leyenda viva del cine estadounidense ha decidido compartir la producción con un público que desea nuevas experiencias a través de una historia asombrosamente extraordinaria.
Ambientada en una metrópolis en decadencia, llamada Nueva Roma, la trama gira en torno a César, un arquitecto idealista a quien se le otorga la licencia para reconstruir la ciudad. La otra cara de la moneda presenta al alcalde Cicerón, el cual está decidido a impedir que esto suceda. En medio de ambos está Julia, el interés amoroso del primero y la hija del segundo.
¿Qué hay detrás de esta producción de Coppola?
Durante una entrevista conferida a Steve Weintraub, el director aseguró que las películas son una forma de arte viviente, por tanto, es un error asumirlas como comida rápida. De esta forma, compartió su entusiasmo respecto a su esperada fábula épica.
La ocasión fue propicia para hacer un llamado a los artistas a dejar el temor, es necesario dar un paso adelante, atreverse a tomar riesgos y lanzarse a lo desconocido para expresar realmente lo que sienten.
Desde su punto de vista, los espectadores merecen más que la repetición de un mismo esquema, propuestas capaces de aportar luz y que contribuyan a brindar un panorama más claro del mundo en el que vivimos.
El regreso a Apocalypse Now
En 1979, Coppola llevó a la pantalla Apocalypse Now, un drama bélico que explora la intensa y oscura búsqueda de la identidad. Megalópolis comparte mucho con esta producción.
Esto se debe a que, en las dos ocasiones, ha estado de cara una película que no sabía cómo hacer en realidad. Es ahí donde entra en juego el proceso de edición, pues el propio filme es el que indica el camino a seguir. En este sentido, ambas producciones comparten la misma fórmula: hacer más cosas inusuales, y menos de las más normales.
A través de este método, las películas terminaron trazando la dirección hacia lugares desconocidos. La disposición de los actores y colaboradores tuvo mucho que ver en los resultados, ya que siempre estuvieron dispuestos a probar nuevos horizontes, incluso cuando parecían descabellados.
La versión de Megalópolis promete ser la definitiva

Coppola logró esta muy hacer de Megalópolis
Considerando la costumbre de Coppola de editar sus películas, existe la duda respecto a si la versión de Megalópolis que se va a estrenar es la definitiva. Afortunadamente, el director enfatizó que se siente conforme con el producto obtenido, si bien existieron escenas eliminadas, considera que no hay necesidad de efectuar cambios a corto plazo.
Dentro de su cinematografía hay muchas historias editadas, y otras que permanecen intactas, como es el caso de La conversación (1974) y El Padrino. Parte II (1974). Los cambios ejecutados no son al azar, para el cineasta implica la corrección de algún error.
En definitiva, todas las expectativas están puestas en Megalópolis, sobre todo, después que Giancarlo Esposito aseguró que será una película de ciencia ficción que revolucionará la industria cinematográfica. Más allá de la solidez de un argumento donde se exploran temas delicados, como la ambición y la corrupción, la película es un llamado a los cineastas a atreverse a tomar riesgos, dejarse llevar por la pasión y crear producciones capaces de iluminar la vida.