¿Por qué el director de Deadpool 2 abandonó el proyecto de Jurassic World? Estas fueron las verdaderas razones
Nos perdimos de un Jurassick World con la firma de acción de David Leitch por esta razón

Cuando nos enteramos que David Leitch, el aclamado director detrás de éxitos de acción como Deadpool 2, Bullet Train y John Wick, estaba en conversaciones avanzadas para tomar las riendas de la nueva entrega de la saga Jurassic World, sin duda, la noticia cayó como una bomba en la industria.
Su fichaje parecía una bocanada de aire fresco para la franquicia que, según muchos, necesitaba una revitalización. Y claro, la idea de ver su estilo visual dinámico y sus espectaculares coreografías aplicadas a un mundo de dinosaurios generó un entusiasmo inmediato.
Sin embargo, tan rápido como llegó, la emoción se desvaneció. Apenas unos días después del anuncio, se confirmó que Leitch abandonaba el proyecto. La razón oficial fue "diferencias creativas", pero las verdaderas causas revelan un choque de filosofías entre un director con una fuerte visión autoral y un estudio con un plan muy definido.
El control creativo como punto de no retorno

Fueron más que diferencias creativas
Para entender la salida de Leitch, es fundamental comprender su forma de trabajar, porque como mencionamos recientemente con su único requisito para volver a Marvel, a lo largo de su carrera, ha demostrado ser un cineasta que necesita tener un alto grado de autonomía para dejar su sello personal en cada proyecto. Tan solo tenemos que remontarnos a Deadpool 2 para ver uno de los mejores ejemplos, ya que allí gozó de una libertad considerable para moldear el tono, la acción y el humor a su antojo.
Al entrar en negociaciones para Jurassic World, se encontró con un escenario muy diferente, pues, Universal Pictures y Amblin Entertainment no buscaban un director que reinventara la rueda, sino un realizador competente que ejecutara una visión preestablecida.
Fuentes cercanas a la producción revelaron que el proyecto ya estaba en una fase de desarrollo muy avanzada cuando Leitch se incorporó. El guion, a cargo de David Koepp –guionista de la película original–, ya estaba escrito.
Incluso se habían realizado trabajos de preproducción, como el diseño de algunas de las criaturas. Lógicamente, el margen de maniobra para el director era limitado, lo que convertía a Leitch más en un ejecutor de lujo que en el verdadero arquitecto de la película.
Esta falta de espacio para aportar sus propias ideas y desarrollar el proyecto desde sus inicios fue el principal obstáculo.
Un choque de tiempos y filosofías

Por suerte, no hubo problemas entre el director y el estudio
También debemos señalar cómo el calendario fue otro de los factores determinantes, debido a que el estudio mantenía una fecha de estreno inamovible para julio de 2025, lo que dejaba muy poco tiempo para que un nuevo director pudiera desmontar lo ya hecho y empezar de cero con sus propias ideas.
La maquinaria de una franquicia de esta magnitud no permite grandes desviaciones ni retrasos. Leitch, acostumbrado a involucrarse profundamente en la fase de preproducción, se vio ante la disyuntiva de aceptar un rol más limitado o dar un paso al lado.
La decisión de marcharse, según todas las fuentes, fue completamente amistosa; no hubo conflictos ni malas palabras. Simplemente, ambas partes reconocieron que sus visiones no estaban alineadas.
El estudio necesitaba a alguien que se adaptara a su plan de trabajo, y Leitch necesitaba un proyecto que pudiera hacer suyo. El propio director ha manifestado en entrevistas posteriores su preferencia por desarrollar material original o, al menos, por tener una influencia significativa en las franquicias en las que participa.
Su salida de Jurassic World es, en última instancia, la historia de un artista que priorizó su integridad creativa por encima de la oportunidad de dirigir una de las sagas más grandes de la historia del cine.